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Algunas frases célebres para comenzar:
- La estadística es una ciencia que demuestra que si mi vecino tiene dos coches y yo ninguno, los dos tenemos uno.
- En los tiempos antiguos no tenían estadísticas, así que tenían que echar mano a las mentiras.
- Las cifras no mienten, pero los mentirosos también usan cifras.
- Hay tres clases de mentiras: la mentira, la maldita mentira y las estadísticas.
- La estadística es una ciencia según la cual todas las mentiras se vuelven gráficas.
El gobernador Daniel Scioli no se cansa de destacar los records de confiscación logrados por la policía de la provincia en los operativos anti-droga. El dato objetivo es indiscutible. Lo que me da miedo es la interpretación que le demos a ese dato. Daniel Scioli elige creer (y hacernos creer) que la lucha contra la droga está avanzando. Sus detractores, en cambio, interpretan que cada vez hay más droga en la provincia y que el porcentaje de drogas confiscadas es igual o menor, aun cuando las cantidades secuestradas sean mayores en términos absolutos. Supongo que si Daniel Scioli estuviera convencido de sus logros, no dudaría en hablar con porcentajes.
La utilización de grandes números aislados suelen producir un efecto contundente. Recientemente, el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires ha aumentado el boleto de subte un 127%, por lo que todos sus críticos han salido a destrozarlo hablando de “aumento salvaje”. El aumento puede ser bastante pronunciado, es cierto; sin embargo, al ser consultados, muchos de ellos no saben cuál debería ser el precio correcto del boleto del subte. Entonces, ¿cómo saben que el nuevo precio, pos-aumento, es incorrecto?
Jaimito se jactaba de haber mejorado sus notas en el orden del 100%. En lugar de notas 1, ahora sacaba notas 2. La mejora es notable, aunque claramente insuficiente.
Diferenciar categóricamente valores absolutos de valores relativos es muy importante para no caer en trampas publicitarias. Los limitados vendedores de Movistar insisten en ofrecer paquetes “por los cuales usted pasará a pagar menos”. Al escucharlo por primera vez, le pregunté “cómo sería posible que pagara menos que la tarjeta mínima”, que era lo que pagaba en ese momento. “Ahora usted tendrá más minutos a un menor precio”, me dijo. “Pero entonces no pago menos, pago más” le dije. “No señor, usted paga menos, porque ahora el minuto es más barato”. “Escuchame, el minuto será más barato pero termino pagando más”, le dije, ya un poco caliente. “No, señor usted paga menos, porque ahora usted puede hablar mucho más a un menor precio por minuto”. “Mirá querido, yo no sé con quién estás acostumbrado a hablar, pero a menos que yo tenga que sacar de mi bolsillo menos plata que la que saco ahora, no me interesa”. El vendedor, ante la tensión creciente, prefirió desistir.
La muestra origen de los datos a partir de los cuales se sacan conclusiones es sumamente importante. Por ejemplo, el 100% de las personas consultadas en una encuesta reciente consideraron el contenido del Mero Fondo como “Muy bueno” o “Excelente”. La muestra origen, dato que podría haber omitido, consistía en una sola persona, yo mismo, que lo califiqué como “Muy bueno”. Algo similar hace el querido INDEC, al asumir un precio del kilo de pan a $2,4.
Los gráficos son otra gran manera de mentir. Una misma información puede mostrarse apoyando diferentes interpretaciones, con el sólo hecho de modificar las escalas de los ejes, como puede verse en la imagen que encabeza este artículo. Esos tres gráficos reflejan la misma grilla de datos de origen, pero con tres escalas diferentes para sus ejes.
Otra manera muy efectiva de tergiversar números consiste en convertir malintencionadamente correlación en causalidad. Es decir, ante dos variables que se comportan del mismo modo (las dos suben o bajan al mismo tiempo) se fuerza la interpretación de que una es causa de las otras. Por ejemplo, si resulta que existe un paralelismo entre los días que falto al trabajo y los días que llueven, yo podría verme tentado a faltar al trabajo para producir lluvias. Este fenómeno suele ser muy utilizado por los gobiernos en relación al crecimiento: cuando hay alto crecimiento, el gobierno es causa; cuando no hay crecimiento, el gobierno es sólo correlación (las causas pueden ser, por ejemplo, crisis externas).
Cito a una de las fuentes de “más información”:
- Por ejemplo: una serie de tests sobre 1.000 niños demuestra sin ambages que los que poseen los pies más grandes, son capaces de sumar mejor. Estamos correlacionando la habilidad para sumar con el tamaño del pie. ¡Y la correlación es positiva! ¿Cómo es posible? Sencillamente los niños de mayor edad suman mejor que los más pequeños. Y por supuesto tienen los pies más grandes … Es una correlación espúrea.
Los porcentajes pueden ser esquivos a la hora de compensaciones. Supongamos que propongo al lector bajarle el salario un 50% y luego aumentárselo, nuevamente, un 50%. Muchos no verían problemas en ello. Sin embargo, llevado a números de ejemplo esto implicaría bajar el salario de $1000 a $500 y, de allí, subirlo $250 hasta $750. En el mundo bursátil, este fenómeno se da muy a menudo: una pérdida del 10% debe recuperarse con una suba mayor a ese porcentaje.
Cito a una de las fuentes de “más información”:
- Somos víctimas del abuso estadístico por nuestro analfabetismo numérico, por nuestro "anumerismo", como gusta decir al lógico Douglas Hofstadter. La brecha entre las dos culturas, las humanidades y las ciencias, nos ha conducido a situaciones tan paradójicas como que el ciudadano medio se jacte de su analfabetismo matemático: "Yo de números no entiendo …" y sin embargo le parezca signo de profunda incultura el desconocimiento de quién era Cervantes. Ambas negligencias son incultura. Y la ignorancia siempre ha sido la puerta de entrada para las injusticias, los atropellos y el engaño.
- Como escribe el matemático A. K. Dewdeney: "Aquellos que abusan de las matemáticas también abusan de nosotros. Nos convertimos en presas de las triquiñuelas comerciales, las estafas financieras, la charlatanería médica y el terrorismo numérico de los grupos de presión, todo porque somos incapaces (o no estamos dispuestos) a pensar con claridad durante unos momentos."
La conclusión es clara. Si vamos a mentir, mintamos con estilo: usemos tablas, números y gráficos para sostener nuestras mentiras.
Más información
- http://www.formapyme.com/reportajes/55/10/540/Politica-y-Gobierno/Uso-y-...
- http://www.dmae.upm.es/WebpersonalBartolo/articulosdivulgacion/estadisti...