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En el presente artículo vamos a repasar algunas situaciones que nos ayuden a lograr, finalmente, una cabal definición de héroe.
En los días pasados la ex presidenta de Chile Michelle Bachelet aseguró que los treinta y tres mineros atrapados en la mina eran verdaderos héroes. La situación no puede menos que recordarnos a la desgracia sufrida por Timmy O Tool, la cual podemos recordar rápidamente en este video:
Lisa Simpson refuta fácilmente a los ahora igualados Homero Simpson y Michelle Bachelet, aunque no nos provee de una definición certera de héroe, seguramente desafiándonos a desarrollarla.
Trataremos de acercarnos por pasos. No es difícil advertir que el héroe es una persona que hace algo bueno por los demás; sin embargo, un enfermero promedio no es un héroe. Necesitamos entonces una situación extrema, donde el héroe se diferencie del resto de los mortales, por su entrega y valentía; sin embargo, si ese acto lo enriquece y lo beneficia, el héroe carece de cierto brillo. Por lo tanto, necesitamos que su acto sea generoso y desinteresado. Con todo esto, ya podemos arriesgar una definición:
Un héroe es aquella persona que, dada una situación extraordinaria, comprende qué es lo correcto y lo hace, aun cuando eso ponga en riesgo su propio interés o, más aun, su propia vida.
Finalmente, para desarrollar un poco más este concepto, citaremos una vez más a nuestro amigo Dolina:
“Pero en el caso de ciertos sufrimientos o ciertos actos de grandeza la cosa es distinta porque el tipo por ahí elige un camino que sabe que no lo va a conducir a la felicidad. Sin embargo lo elige igual. Y no porque esa grandeza le vaya a producir algún goce o porque se la vayan a gatillar en alguna otra vida, no. Hay algo de fatal en los espíritus grandes: sienten que tienen algo que hacer y lo hacen. ¡Eligen la grandeza!. Algunos utilizan la siguiente chicana leguleya para refutar esto: "el mártir fulano, o el Cristo o el General San Martín (gente que ha elegido un camino que de antemano sabían los iba a conducir a la desdicha, al dolor, al sufrimiento) eligen ese camino porque, después de todo, ellos encuentran ahí la felicidad, son distintos a todos y en vez de encontrar la felicidad en tener una casa con parque y una lancha, la encuentran en dar la vida por el genero humano". Eso es una chicana, no es verdad. Eso equivale a decir que los héroes son simples locos que tienen cambiada la idea de felicidad, "mientras a mi me gusta ir a milonguear a La Enrramada, a ellos les gusta libertar el Perú". Eso es una falacia, no es que les guste, no les gusta, lo hacen sufriendo, y aunque no les guste, ¡lo hacen igual!. Eso se llama valor. Eso se llama heroísmo, y no es nada que se parezca a tener cambiadas las cosas que lo hacen feliz a uno. Los burgueses dicen "ah bueno, ¡que vivo que era Jesucristo!, si a mi me gustara ser crucificado también lo hubiera hecho". Pero él lo eligió, ¡no es que le gustaba!. No se trata de comprender estas actitudes, se trata de admirarlas en lo que tienen de absurdo y finalmente de extraordinario.”
