Reply to comment

¿Cómo hacer que lo patético no nos vuelva patéticos?

E3 2010 even the pregnant ladies love the Gun Club

¿Cómo hacer que lo patético no nos vuelva patéticos?

Revisemos el significado del término patetismo: del latín patheticus y este del griego “…” (no me pidan que lo escriba) “que impresiona, sensible” (nótese la coma para no cambiar de raíz el significado, como veremos luego). Cualidad de patético.
Patético: adj. “Que es capaz de mover y agitar el ánimo infundiéndole afectos vehementes, y con particularidad dolor, tristeza o melancolía”

Todos hemos tenido experiencias frente a situaciones en las que nos vemos movilizados por esos “afectos vehementes” citados anteriormente, al borde de la vergüenza propia, tan propia que se nos vuelve ajena solamente por imaginamos que otro se enteró de lo que nos pasa.

¿Es posible que nos volvamos patéticos nosotros mismos por el hecho de conmovernos?

Tal vez la clave esté en la vehemencia, en la fuerza, en el ímpetu en el cual estos afectos se nos manifiestan, de forma tal que empezamos a ser nosotros los que “impresionamos” a los otros por tanto nivel de “sensibilidad”. Podríamos decir que una persona patética es aquella “que impresiona sensible” o “que impresiona de lo sensible que es”.

Es así, que el patetismo es engañoso porque la definición del diccionario no alude a la ridiculez que en realidad lleva implícita. No es ridículo un objeto o situación patéticas, mientras que el sujeto patético sí lo es (el diccionario no se hace responsable de lo que cada uno hace con las palabras que él contiene).

Tengo innumerables ejemplos, el más claro - a partir del cual se me despertó esta reflexión - fue un episodio en el cual mi estado de preñez me obligó a solicitar el asiento para “personas de movilidad reducida”, ya que en ese momento no era notorio y un par de frenadas suculentas en viajes anteriores me habían jugado malas pasadas. Es así, que decidí empezar a luchar por mis derechos de embarazada (que solo duran 9 meses y hay que aprovecharlos) desde la primera ecografía. Hete aquí que esto me enfrentó a una serie de conductas nuevas, propias de esta situación, interesantes para seguir conociendo a la raza humana en sus diversas manifestaciones, que no dejan de sorprenderme.
En algunos no encontré más que miradas sorprendidas al ver que uno se anima a semejante acto de valentía como pedir algo que supuestamente corresponde; otros se mostraron indiferentes, se paraban y punto sin aceptar siquiera el agradecimiento que suele acompañar su buena acción del día (una buena acción que vale menos puntos porque es incitada por un tercero).

Ahora bien, la acción realmente PATETICA, digna de atención y de PATETISMO fue el encuentro con la negativa por parte de una pareja de sujetos sentados en el primer asiento, al lado del cartelito que a esta altura no haría falta ni que esté porque se sabe que los primeros dos asientos son ¡de los que tenemos la movilidad reducida! (antes el cartel decía discapacitados y nos metían a todos en la misma bolsa, lo cual daría para otra charla sobre el tema de los nuevos términos para evitar la discriminación, como “pueblos originarios”, etc)

Sí señores, hay que andar con la ecografía en la cartera… Hoy en día mi panza es prominente y a veces necesito refrescarles la vista a algunos distraídos… ¿Por qué el hecho de sentarme en el colectivo tiene que depender de la confianza que cada uno le otorgue a sus percepciones? Imagínense que me toca un inseguro o dubitativo que se queda pensando si la mina está embarazada o gorda (argumento que aumentó el índice de comodidad de los pasajeros para no viajar parados)

También me sorprendió ver que soy de las pocas que se anima a este acto – a esta altura – heroico. Esto aumenta mi nivel de patetismo. Me siento la peor del mundo, los otros se equivocan y soy yo la que sufre, que mundo tan terrible e injusto (después del hambre en el mundo vengo yo como problema socialmente importante) Menos mal que tengo este medio para expresarme sino moriría de dolor…seguiría dando pena por ahí aludiendo a lo mal que está la gente…a que las mujeres nos ganamos esto por ser tan feministas…En este mundo de gente compungida no se pueden esperar actos altruistas…

Que increíble estar del otro lado de la vereda y ver estas cosas, como mirar para arriba y descubrir partes de la ciudad que de otro modo no habríamos visto nunca.

Espero no volverme indiferente cuando este tema no me preocupe… porque es tan fácil – como diría mi abuela - ver la paja en el ojo ajeno (o en este caso, el asiento que nos corresponde en el culo ajeno).

Escritos relacionados: 

Responder

El contenido de este campo se mantiene privado y no se mostrará públicamente.
  • Las direcciones de las páginas web y las de correo se convierten en enlaces automáticamente.
  • Saltos automáticos de líneas y de párrafos.

Más información sobre opciones de formato