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Durante los últimos años, la comunidad Mapuche ha pasado a la ofensiva en sus históricos reclamos sobre territorios ubicados en la República Argentina.
Las causas de este avance son diversas. Algunas tienen que ver con los derechos que se les ha ido concediendo, siendo de las más importantes las menciones logradas en la última reforma constitucional y en la reciente ley de medios.
Las consecuencias también son varias. Los Mapuches han ocupado tierras de personas que poseen su legal título de propiedad, produciéndose numerosos conflictos. Muchos de estos conflictos podrían llegar a enfrentamientos directos.
Los conflictos tienen foco en las provincias de Neuquén, Río Negro y Chubut.
¿Tienen derecho los mapuches sobres las tierras reclamadas?
La pregunta es por demás compleja. Las barbaridades cometidas por colonizadores españoles y criollos, difícilmente puedan encontrar alguna justificación mayor a la de la fuerza bruta.
Es innegable también que resulta sumamente difícil volver atrás establecida la soberanía del país sobre las tierras. Aceptar esa línea nos llevaría indefectiblemente a tener que cerrar el país y retirarnos de América del Sur.
Desde otro ángulo de la información, algunos foristas de La Nación aseguran que “Los MAPUCHES son tan originarios de Neuquen como el Bar Mitzvá o la Tarantella, esa tribu era una tribu que durante décadas POSTERIORES a la fundacion del ESTADO NACIONAL, pasaron la cordillera desde Chile y echaron a ranqueles y tehuelches, que SI eran originarios, hay que meterlos en un camión y tirarlos del otro lado de la frontera”. No podemos negar que se trata de un argumento altamente carismático.
Otro forista, muy oportuno, comenta que “estan buscando descendientes celtas para que ocupen España, Francia, Gran Bretaña, Irlanda, Los Balcanes, Asia Menor, porque parece que ellos fueron los primeros pueblos que habitaron esas tierras”.
También se encuentra un grupo que denuncia que los autodenominados “Mapuches” no son más que oportunistas que buscan adueñarse de tierras, dinero, poder y derechos gratis a costa de un reclamo genuino que tiene mucha consideración entre las personas que apoyan los reclamos justos.
Algunas personas aseguran también que la cuestión se encuentra sumamente politizada, con la participación activa de extremistas de izquierda.
Mi experiencia
Este año tuve la suerte de conocer más de cerca el problema, de visita en la provincia de Neuquén. Al parecer, las dos partes tienen su porción de razón y su porción de oportunismo.
Es innegable que los “Mapuches” aprovechan el vacío y la permisividad existente para avanzar. Y lo seguirán haciendo hasta que alguien los detenga. Es de suponer que habrá personas que lo hacen en defensa genuina de su cultura y personas que lo harán por puro oportunismo.
En la población Mapuche en la que estuve nos cobraron $2 para acceder a un mirador en medio de la montaña, en concepto de acceso a sus tierras. La verdad que no me agradó el concepto y preferiría que el mismo fuera por mantenimiento del lugar, información al visitante y eventual auxilio.
Los Mapuches tenían celulares, DirectTV y automóviles. Me parece muy bien que los tengan. Me parece, en cambio, que ese hecho resulta contradictorio con el argumento que menean a la hora de reclamar territorios, derechos y accesos al territorio: la defensa de su cultura y el reparo histórico por la invasión “occidental”. Digamos: ¡cobrame $2 por ser Mapuche pero no los uses para pagar el celular!
Por otro lado, por ejemplo, los Mapuches mantienen un serio conflicto con el Complejo de Ski Chapelco, ya que al parecer todos los desagues cloacales van a parar a un río que los Mapuches utilizan para el desarrollo de sus actividades vitales diarias. En este caso, no sólo los Mapuches tienen toda la razón, sino que todos nosotros deberíamos sentirnos agredidos por idéntico motivo.
Conclusión
Se trata de un tema serio que promete ir agravándose con el paso del tiempo.
¿Qué opinan ustedes?
