Reply to comment

Bueno, vayamos por partes. Lo

Bueno, vayamos por partes.

Lo de rechinar los dientes por toda la eternidad me sonó un poco brusco. Además, yo lo hago todas las noches... ¿Qué habré hecho en la otra vida, no?

Otra cuestión que usted propone es la hacer un sacrificio cualquiera y dejarse de joder con la carne. Le cuento que de joven yo solía ser parte de una iglesia cristiana y entre un grupo de flacos comíamos carne igual pero dejábamos de hacer otras cosas que nos gustaban en su lugar. Creo que por acciones como esa nos rajaron, pero mi conciencia sigue tranquila.

Coincido plenamente con el tema de las carnes. La carne es carne y punto. Basta de eso de los colores: blancas, rojas, amarillas, negras... En ese caso: ¿no estaríamos discriminando?
El pobre pescado o la gallina que matas sufren igual que la vaca. Nunca entenderé eso...

Responder

El contenido de este campo se mantiene privado y no se mostrará públicamente.
  • Las direcciones de las páginas web y las de correo se convierten en enlaces automáticamente.
  • Saltos automáticos de líneas y de párrafos.

Más información sobre opciones de formato