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Este mundo está lleno de misterios, y entre ellos, uno de los más desconcertantes es el espiritismo.
¿Quién no ha oído alguna vez la historia del amigo del tío de una abuela que escucho cuando el vecino le contaba al lechero como le había sido contada una historia sobre un hecho sobrenatural? Si tanta gente lo cree, tiene que ser cierto.
La contactación de espíritus, puede ser realizada mediante algunos dispositivos especialmente diseñados para dicha tarea, como por ejemplo el Ouija.
Intrigados por el tema, consultamos al aclamado espiritólogo y vendedor de rulemanes, Jose Miguel Guerrera quien nos dio la siguiente explicación sobre este juego:
“Oh, lo que usted me pregunta es por demás interesante. El Ouija, o “juego de la copa”, se utiliza para contactar a espíritus del más allá. Existen algunas variantes del mismo. Algunas veces se usan tableros especialmente diseñados para la contactación de espíritus, pero las clases bajas suelen utilizar directamente las letras del scrabble para formar el tablero. Se dispone un círculo formado por las letras del abecedario, sobre una superficie suave, y se coloca una copa dada vuelta en el centro del círculo. Posteriormente, aquellos que quieran contactar a los espíritus colocan sus dedos en la copa y luego llaman en voz alta al espíritu que quieren contactar. Es un juego peligroso, nunca se sabe que clase de ánima puede llegar a aparecer. Algunas veces son almas torturadas, otras veces seres formados por malevolencia pura. Las consecuencias de la aparición de esta clase de espíritu pueden ser desastrosas. Yo mismo he sufrido en carne propia la malicia de una de estas apariciones: durante una sesión, el muy cretino me robo $16 de la cómoda y dos cajas de rulemanes.”
Luego de la explicación del Doctor Guerrera, nos contactamos con otras personas que también habían sufrido las consecuencias de haber jugado con fuerzas sobrenaturales. El testimonio de Marcela Méndez es excepcionalmente desgarrador:
“Era 17 de otubre, en el 95, viste. Estábamo en el tallercito de mi primo Pepe, en Ramo Mejía. Queríamo contactar al querido Pocho mediante el Wija (N.A.: MM se refiere al Ouija o “juego de la copa”). Era un día, frío, creo que llovía. Éramo cuatro: yo, mi primo el Pepe, que estaba a mi lado, y del otro lado de la mesa, dos de los compañeros de la UOM: Morroco, y El Encías. Pusimo el tablero en el centro de una mesa, y los cuatro pusimo los dedos sobre la flechita del wija, cantamos la marcha peronista para darnos ánimo, y después le gritamo al espíritu del general que apareciera. Ahí fue cuando hubo un ruído fuerte, viste, y saltaron los tapones. Nos quedamos completamente a oscuras y ahí fue cuando apareció el bicho. No era el Pocho, debía ser el espíritu de algún gorila, porque en cuanto se fue la luz se escucharon unos pasos y unas manos me agarraron. Después no recuerdo nada. Fue horrible, el Pepe nunca volvió a caminar y yo salí embarazada de un pibe que al final terminó siendo muy parecido al Encías. Por suerte el espíritu no le hizo nada a los otros dos compañeros…”
Marcela Méndez se quiebra en llanto, por lo que damos por concluida la entrevista.
Las pruebas de la existencia de los espíritus son irrefutables. Tan irrefutables que ni siquiera vamos a molestarnos en mostrarlas.
Luego de consultar con otros espiritólogos, brujas y chamanes, encontramos algunos hechos curiosos que son por demás interesantes. Por empezar, los espíritus parecen ser reacios a presentarse cuando son llamados por científicos que intentan demostrar su existencia. Aparentemente en el mundo espiritual, la ley claramente especifica que hay que repudiar a los escépticos y jamás presentarse ante sus llamados.
Increíblemente, los espíritus solo pueden aparecer en el mundo real, únicamente si en el lugar de aparición no hay cámaras de video o fotográficas. Se hacen ciertas excepciones, por ejemplo las cámaras de video de muy baja resolución están permitidas. También están permitidas si la luz es insuficiente como para filmar al espíritu en detalle, o cuando la batería de la cámara solo alcanzará a durar hasta que el espíritu haga su entrada magistral.
Más interesante aún, es que parece existir una recomendación hacia los espíritus para que sus apariciones sean en lugares escasamente poblados, preferentemente de noche, y que se comporten de la forma más misteriosa posible. Además, para mantener el número de invocaciones en un número aceptable, se conmina a los espíritus ante una aparición, a abrir y cerrar puertas y ventanas con vehemencia, y hacer otros ruidos que causen terror en los invocantes. También está permitido tocarles el trasero a las muchachas invocantes si su belleza así lo amerita.
Otro dato por demás curioso, es que los espíritus se presentan espontáneamente con mucha mayor frecuencia ante alcohólicos, drogadictos, charlatanes y peluqueros. Dicha situación es otro de los grandes misterios que rodean al mundo de los espíritus.
Como el lector ya se habrá dado cuenta, el mundo de los espíritus nos presenta más interrogantes que respuestas. Lo único seguro es que están entre nosotros y que debemos vivir con miedo, porque la próxima aparición puede ser delante de nuestros propios ojos.
