Reply to comment

Refutación del Sexomnio


Figura 1. Mario Bross padecería sexomnio.

Introducción

Según el artículo Sexo "de dormidos", un impulso que no puede esperar, publicado en el diario Perfil.com el día blablabla, algunas personas padecen "sexomnio", un extraño trastorno que sería una variante del insomnio.

Según el artículo, el sexomnio, o "sexo dormido", fue descubierto en 1996 por el doctor Colin Saphiro, director de la Clínica del Sueño y Alerta del hospital Toronto Western, de Canadá.

En el presente artículo refutaremos al doctor Colin Saphiro.

Para lograr nuestro cometido, contaremos con la inestimable ayuda de Enrique Novelli, psicoanalista miembro de la Asociación Psicoanalítica Argentina (APA) y coautor del libro Enigmas de la Sexualidad, a quien citaremos para dar fuerza a nuestros argumentos.

Las citas de ambos serán tomadas estrictamente de Perfil.com.

Causas

Colin Saphiro clasifica al "sexomnio" como una variante del insomnio, aunque destaca que se desconocen aún cuáles son las causas. Por supuesto, eso no importa para alguien que ha decidido llegar tan lejos, por lo que decide arriesgar:

“Cualquiera que duerma profundamente, sufra de estrés o esté bajo los efectos del alcohol y las drogas puede sufrirlo”, afirma Saphiro.

Los especialistas consultados por Sabiduría No Convencional, por su parte, agregaron algunas otras causas posibles: anestesia general y local, esquizofrenia, Alzheimer, traumatismo de cráneo y cáncer.

Otras fuentes consultadas, con una visión más aguda, señalan que todo lo antedicho no es más que un sofisma: aseguran que si una persona consume drogas, entra en un estado de inconciencia y tiene sexo de manera inconciente, es debido a las drogas y no al sexomnio. Lo mismo ocurre con el alcohol, con el estrés y con las demás.

Terapias

Siguiendo su línea argumentativa, Saphiro asegura que “existen, para todos los casos, terapias para relajar el deseo sexual del durmiente”. Como es de esperar, no ahonda en detalles ni ejemplos. Y es comprensible. No hay que ser profesional, ni siquiera muy listo, para imaginarse una decena de técnicas muy elementales para “para relajar el deseo sexual del durmiente”. La pretensión de Saphiro, al llamarlas ‘terapias’, resulta, a mi modo de ver, excesiva.

Los especialistas consultados por Perfil.com dicen desconocer esta ‘patología’, pero recalcaron la existencia de otras variantes: “Hay pacientes, sobre todo varones, que durante el día, o estando plenamente conscientes, no pueden mantener relaciones sexuales porque tienen una inhibición sexual muy fuerte. Entonces, suelen semi-despertarse a mitad de la noche, en estados de semi-conciencia, con ganas de tener sexo”, explica Enrique Novelli.

Chocolate por la noticia Enrique Novelli.

La afirmación de Novelli es correcta desde el punto de vista lógico, pero no lo es desde el punto de vista de la semántica y hasta de la semiótica, ya que da a entender cosas que no son. Lo más correcto sería afirmar claramente que estos pobres pacientes se “semi-despietan a mitad de la noche, en estados de semi-conciencia, con ganas de tener sexo, como el resto de las 24 horas del día”.

Los especialistas consultados por Sabiduría No Convencional, que no son otros que los colaboradores de este blog, también dicen desconocer esta ‘patología’, aunque mostraron enorme interés acerca del tema y, especialmente, de las ‘terapias’ que menciona Saphiro, solicitando detalles y datos para informarse. Es notable, por cierto, que el interés generado en ellos fue inversamente proporcional a la frecuencia de publicación de artículos en el blog, lo cuál podría darnos pistas o indicios a la hora de entender mejor la ‘patología’.

Semiconciencia

Según Novelli, que no puede contener su pasión por las primicias, “el estado de semiconsciencia les permite liberar su represión sexual. Quizás un roce con las sábanas o con su compañera les produce una erección tan intensa que necesitan realizarlo en ese momento”.

Novelli sigue descifrando enigmas acerca de la sexualidad.
¿Cuántas sábanas en manos de Novelli habrán forjado tanto conocimiento?

Novelli también explica que “por ese estado de semiconsciencia en que se encuentran, si bien al día siguiente recuerdan lo que sucedió, no les permite alcanzar una satisfacción orgásmica plena como sucede cuando están conscientes. Se trata de una disociación de la conciencia”.

Novelli tiene la notable capacidad de quitar protagonismo a Saphiro.
Las fuentes consultadas (las de visión más aguda) vuelven a la carga y aseguran que “la ‘disociación de la conciencia’, popularmente conocida como ‘todavía estar dormido’, es un estado natural del ser humano, que nada tiene que ver con el sexomnio, y que lo afecta en todas las actividades que desarrolla. De otro modo, deberíamos dar nacimiento a otros graves trastornos como el trabajomnio, colegiomnio y facultadomnio”.

La psicóloga y sexóloga Celia Laniado señala, por fin, que el sexomnio no está “científicamente” detectado.

Casos

No sólo Mario Bross (ver figura 1) padecería el sexomnio.

La feliz y rozagante Mariela Mendeza nos comenta el caso de su novio, Pineral, quien expresó su drama en Perfil.com, comentando el artículo original:

"Yo tengo este síndrome que describe el artículo. El problema es cuando me quedo dormido en el colectivo y de repente aparezco apareado a mi compañero o compañera de asiento. La mayoría de las veces me revientan a trompadas antes de que pueda avisarles que sufro de sexomnio; pero en una oportunidad me tocó compartir el asiento con una monjita que, caritativa, manifestó que me dejaran porque después de todo lo mío era una enfermedad. Lo que me llamó la atención es el conocimiento que tenía esta madre de dios del mal que me acoge (nunca tan atinado el término), ya que manifestó a los atribulados pasajeros que debía dejar que consumara el acto sexual, [ya que] de lo contrario corría peligro mi vida. La monjita, muy gauchita, cuando me desperté me preguntó si siempre viajaba a la misma hora y en la misma línea de colectivo."

Responder

El contenido de este campo se mantiene privado y no se mostrará públicamente.
  • Las direcciones de las páginas web y las de correo se convierten en enlaces automáticamente.
  • Saltos automáticos de líneas y de párrafos.

Más información sobre opciones de formato