Él nunca se había destacado mucho en ninguna área, no le gustaba hacer la tarea, cuando se rateaba era para seguir durmiendo en vez de ir a porrearse a la plaza con los amigos... en fin, un pelotudo.
Pero un día creció y se enfrentó a la dura realidad del autoabastecimiento. Muy a su pesar decidió buscar un trabajo y esta tierra, fértil en oportunidades para todos, produjo el milagro...