Vivir en resonancia

Be the change you want to see in the world (Gandhi)

“La resonancia es un fenómeno, en sentido abstracto, en el cual una fuerza relativamente pequeña aplicada en forma repetida sobre una misma frecuencia, hace que una amplitud de un sistema oscilante se haga muy grande”.

El fenómeno de la resonancia puede verse, con variaciones, en una gran cantidad de áreas de la ciencia. A mi modesto entender, el mismo concepto puede ser aplicado a uno y su vida.

Creo que cada uno de nosotros posee una frecuencia personal en la cual, si ponemos toda nuestra energía en ella, somos capaces de vibrar con una gran amplitud, mucho mayor a la lograda en cualquier otra frecuencia a la cual podamos vibrar y mucho mayor, también, a la que otra persona podría vibrar en esa misma frecuencia.

Dicho de otra manera: hay una “misión” para la cual estamos naturalmente mejor preparados que ninguna otra persona y poniendo toda nuestra energía en ella podemos lograr mejores resultados que todos los demás.

Se trata, desde mi punto de vista, del concepto de vocación llevado al extremo: una “misión” que podemos desarrollar plenamente con facilidad, placer, persistencia y excelencia, sin sentir el agotamiento de hacerlo de manera, a los ojos de los demás, incansable.

Al desarrollar plenamente esta misión encontramos el punto óptimo de la plenitud de la vida: un sentido enorme de realización y satisfacción personal.

Gran parte de la vida, entiendo, consiste en encontrar esto que, a falta de mejor nombre elijo llamar “misión”, es la que nos permite alcanzar el sentido de realización, que las grandes mayorías llaman felicidad.

Encontrar esta “misión” no es cosa fácil y hacerlo implica intuirla, reconocerla, identificarla, aceptarla y ejecutarla. Muchas veces creo que la intuimos y hasta la identificamos, pero quizás inconscientemente tenemos el temor de aceptarla y, lo que luego sería inevitable, de ejecutarla.

El temor existe, en la mayoría de los casos, porque muchas veces nuestra “misión” es poco valorada o despreciada por nuestra sociedad o porque su ejecución nos demandará enorme entrega, sacrificio y sufrimiento.

Creo que hay personajes que nos permiten visualizar de lo que hablo, reales o ficticios, con los cuáles uno puede estar de acuerdo o no, pero cuya vida nos lleva a reconocer inequívocamente que han encontrado su misión y se entregan a ella sin medias tintas, poniéndola inclusive por sobre sus propias vidas. Si tengo que elegir uno para exponer, me quedo con Gandhi.