Vamos redondeando querido
Corría el año 2002 cuando me topé conscientemente, por primera vez, con el caso que de ahora en más llamaremos “Vamos redondeando querido” y que desde tiempos remotos ha aquejado a la humanidad toda.
El profesor Mosquera, oriundo de la República Unitaria homónima, insistía en extender su clase universitaria de Física I más allá de las cuatro horas que ya le había dedicado. Los minutos pasaban como una tortura cuando una persona brillante, desde el fondo, acotó: “Disculpe… ¿vamos redondeando querido? ... porque se nos va la vida”.
En ese momento comencé a intuir la problemática general y las distintas formas de abordaje que ese caso podía tener. Pero no fue hasta ayer, durante el año 2011, al comprar un pasaje de micro, que ese proceso de reflexión me condujo al repertorio completo de abordajes que procederé a compartir.
El caso del pasaje que terminó de iluminarme fue el siguiente: la persona delante de mí – una señora, claro – intentaba comprar un pasaje, aunque luego de varios minutos de preguntas inútiles me pregunté si su verdadera intención no era, en verdad, quemarle la cabeza al pobre tipo que vendía el pasaje.
Señora: Quería comprar un pasaje.
Tipo: A dónde va señora?
Señora: A Santa Teresita.
Tipo: Para cuándo?
Señora: Y… Sábado a la noche
Tipo: A qué hora?
Señora: Y a qué hora puede ser?
Tipo: Mire, tiene a las 22, a las 23 y a las 24…
Señora: Aaaahhh… y nada más?
Tipo: Sí, claro, tiene antes y tiene después… a qué hora quiere?
Señora: Y antes de las 23 sólo eso?
Tipo: Sí, a las 22.
Señora: Aaaaah…. (piensa)
Tipo: (silencio)
Yo esperando: (la puta madre!)
Señora: Claro, porque se me haría muy temprano a las 22…
Tipo: (silencio)
Señora: Y a qué hora llega el de las 23?
Yo esperando: (noooooooooooooo!)
Tipo: A las 6.
Señora: Y el de las 22?
Tipo: A las 5.
Señora: Y el de las 21?
Como se imaginarán, todavía quedaba definir el horario, el asiento y todos los aspectos del pasaje de vuelta, por lo que uno se va dando cuenta de que está ante el famoso problema de “Vamos redondeando querido” y debe tomar una decisión sobre cómo reaccionar. En base al caso del pasaje, vamos a evaluar diferentes tipos de reacciones posibles:
Paciencia. Simplemente seguimos contemplando la situación y puteando para nuestros adentros. Es trivial y simplemente debemos insultar todo lo posible, para nuestros adentros, a la señora. Ejemplo: creo que ya se ha entendido, así que lo omitiremos.
Intervención amable. Consiste en dirigirnos a la señora de buena manera y pedirle si por favor puede acelerar el trámite. Ejemplo: “Señora, tengo la comida en el fuego, ¿podría terminar su compra rápidamente o dejarme el lugar?”
Intervención amable, pero mala onda. Consiste en dirigirnos al tipo de buena manera, ignorando a la señora, y pedirle si por favor puede acelerar el trámite. Ejemplo: “Capo, tengo la comida en el fuego, ¿podría terminar esta venta rápidamente o darme prioridad?”
Intervención buena onda, por detrás. Consiste en pararse detrás de la señora y mirar al tipo que vende, haciéndole gestos cómplices y divertidos. Ejemplo: nos paramos detrás de la señora, nos mordemos los labios, movemos la cabeza en forma de ‘no’ y sugerimos con las manos el gesto de ‘qué rompebolas’; podemos ampliar la actuación al resto de los que esperan, señalando a la señora en cuestión.
Intervención comprometida, de frente. Consiste en interpretar que la señora tiene realmente un problema y acudir en su ayuda. Ejemplo: “Señora, creo que el de las 22 es la mejor opción… arriba, pasillo, atrás y a la derecha; (ya dirigiéndonos al tipo) para la vuelta, dele tres días después, mismo lugar y mismo todo; chau Señora!”.
Intervención maestra. Consiste en aplicar lo que aquel maestro nos enseñó en 2002. Ejemplo: nos paramos en medio del salón de espera para captar la atención y en vos firme decimos: “Vamos redondeando querida, que se nos va la vida!”.

Me inclino por la
Me inclino por la "Intervención comprometida, de frente". Es más, teniendo en cuenta que la señora probablemente no tiene como intención comprar un pasaje a Santa Teresita, sino romper las pelotas, en vez de intervenir diciendo "Señora, creo que el de las 22 es la mejor opción", directamente nos dirigimos al tipo y le decimos "Dele a Purmamarca... sólo ida"
He sido víctima incontables veces del problema "Vamos redondeando querido", en especial cuando por ejemplo, me dirigí a hacer un recado (comprar fiambre o unos tornillos) y el vendedor empieza a contarme todos sus problemas de vida. Si ha viajado hace poco, probablemente nos muestre fotografías.
Si es una señora mayor, nos hablará de su mascota.
He puesto en práctica algunas estrategias:
1) No responder (después de todo el "querido" quiere hablar, no que le den una respuesta)
2) Decirle: "No te ofendas, pero no me interesa ese tema. Pero está todo bien, eh..."
3) Decirle: "¡¡¡Dejame en paaaaz!!!"
Purmamarca es un lugar
Purmamarca es un lugar increíble. Imaginate si el día que viajás para allá, entre tanta belleza, te la cruzás en el único mercadito del pueblo...
Sólo ida, pero a Santiago del Estero. Ahí sí que no hay una mierda.
Primero quisiera decir que no
Primero quisiera decir que no parece un posteo escrito por el mismísimo "El Otro", hay algo distinto.
Yendo al grano... Las viejas son las peores, siempre, y le siguen las mujeres en general. Dan vueltas al pedo. Y a mi tía abuela, le he dicho miles de veces "NO LES HABLES (al que sea)NO LE IMPORTA LO QUE TENES PARA CONTARLES, NO TE CONTESTAN MAL POR CORTESÍA PERO NO LES INTERESA" y lo que no le dije es que la gente sufre cuando le hablan de la jubilación o se ponen a putear a Carlos Saúl M$%#m.
Yo lo que hago, es nada. Respeto. No me meto. Si veo que hay algo que puedo decir para ayudar a la vieja en cuestión, lo hago. Y lo que hag luego es demostrarle al tipo que rápido que se pueden hacer las cosas, con respuestas del tipo, SI, NO, OK, LISTO ENTONCES, ESTA TODO?, GRACIAS. Para no complicarle más el día.
Es cierto lo que dice, no
Es cierto lo que dice, no parece mío. De vez en cuando me sale un posteo bueno.
Rescato mucho más sus consejos a la abuela que su reacción ante los personajes captadores de atención que estiran las cosas.
¿Por qué dice que no parece
¿Por qué dice que no parece un posteo escrito por el mismísimo "El Otro"?
Ese análisis me interesa.
En mi caso, yo empiezo a
En mi caso, yo empiezo a imaginarme las diferentes muertes violentas de la persona en cuestión, para finalmente hartarme a los pocos segundos y mandarla a la mierda.
Siempre me pregunto si no se dan cuenta que molestan al resto, o si sí se dan cuenta, y lo disfrutan.
el de la foto sos vos???
el de la foto sos vos???
Todas las fotos de este blog
Todas las fotos de este blog son plagiadas.
Todas menos una.
Todas menos una.
No, no soy yo. Pero
No, no soy yo. Pero seguramente sea alguien que ha padecido esta peste.
La solución es comprar los
La solución es comprar los pasajes por internet.
En casos absolutamente necesarios, como una discusión por el asiento del avión en la fila 3 (cuando mi fila era la 29), mi intervención fue un "vamoooooooo la puta madre tanto quilombo por un asiento!" acompañada por mi famosa cara de orto y un pequeño empujón con la mochila aprovechando mi gran masa corporal.
Cosas que se aprenden en el Lejano Oeste.