Una oportunidad en medio de la Gripe A

No hay mal que por bien no venga, afirman los optimistas.

Varias facultades han cerrado sus puertas y muchas otras presionan, cada vez con más fuerza, decisiones oficiales similares. Entre ellas, se encuentra la de Facultad de Derecho.

Creo que deberíamos proceder con celeridad y no sólo autorizar el cierre de la misma, sino acompañar esta decisión con otra no menos trascendente, que nos permita matar dos pájaros de un tiro: no volver a abrirla.

De esta manera, mejoraríamos la calidad de vida a largo plazo de nuestro país y de la humanidad entera.