Una idea para recuperar Malvinas
Las discusiones, reclamos y declaraciones de la República Argentina en todos los foros internacionales respecto del tema Malvinas son correctas y necesarias, pero nunca llegarán a resolver el conflicto por sí mismas.
Difícilmente podamos recuperar las Malvinas si antes no nos ganamos la simpatía de los isleños, nos convertimos en una gran potencia o logramos que los isleños emigren. Las tres opciones son improbables, pero ante la certeza de que ninguna de ellas es imposible me propongo en este artículo explorar una solución que se desarrolla sobre la primera de las opciones.
Como “tristemente célebre” ha sido recordada siempre la "política de seducción" del ya fallecido ex canciller argentino Guido Di Tella, que insistía en enviar regalos a los isleños, enviarles tarjetas para Navidad o bien, directamente, hacerles llamadas para hablar por teléfono un rato.
Ha llegado el momento, me parece, de salir ahora en defensa del ex canciller menemista, al menos para reconocer en su intento una aproximación conceptualmente original y, tal vez, correcta que permitiera acercarnos a una solución para nuestro reclamo.
El caso ha tomado especial relevancia los últimos días ya que, por primera vez, el malvinense Alexander J. Betts ha gestionado y obtenido la ciudadanía argentina.
En esa nota, describe la imagen negativa que los isleños tienen de nosotros, en gran parte por desconocimiento y prejuicios. Al hablar sobre los malvinenses que ha visitado la Argentina dice: “Me contaron que estaban atemorizados: pensaban que si descubrían que eran malvinenses, la gente iba a serles muy hostil. Venían con miedo de ser discriminados, e identificados como malvinenses intransigentes. Su temor era no ser aceptados. Y grande fue su sorpresa cuando la gente los recibió con calidez, sin reserva alguna. También les llamó la atención la tranquilidad en que vivimos.”
Creo que la gran mayoría de los argentinos nos reiríamos mucho si un malvinenses nos contara acerca de sus miedos, ya que difícilmente podría alejarse eso más de la realidad.
Me gustaría, entonces, proponer una nueva idea con el espíritu de la “política de seducción” pero, a mi entender, muchísimo más potente y eficaz.
La idea es muy simple: ofrecer a cada uno de los mil trescientos isleños la posibilidad de vacaciones gratuitas en toda la Argentina, todos los años, preferentemente en casas de familia. A mi entender, eso provocaría las siguientes consecuencias. Luego de tres años, los isleños tendrían más amigos argentinos que amigos isleños o ingleses. Y luego de diez años, las Malvinas serían nuevamente argentinas, con todas las excepciones necesarias en cuanto a su organización administrativa, con el acuerdo de los mismos isleños.
Por lo menos así, lo veo yo.

Muy buen enfoque, adhiero a
Muy buen enfoque, adhiero a la visión en 100%.
También en este momento recuerdo que la mayoría de la gente tiene un precio, en este caso el pago se realizaría con cosas que Gran Bretaña no puede entregarles, que es un gran país en muchos aspectos (gente amiga, paisaje, clima, cultura, etc) a pocos kilómetros de distancia.
Propongo desarrollar una web o un facebook con esto.
Buena idea, ¿cómo la vas a
Buena idea, ¿cómo la vas a instrumentar?
Lo que no estoy tan segura es de los tiempos de los que habló, eso de en 3 años y en 10 años... lo dudo.