Terror a metro y medio

Eran alrededor de las 12 de la noche y me dirigía a mi hogar luego de una larga jornada laboral. A pesar de los agobiantes 32º de temperatura, me encontraba durmiendo plácidamente en un colectivo de la línea 105.

De pronto, el sonido de un golpe y el ruido a cristal roto me despertaron. Miré a mí alrededor, y vi que me encontraba en el medio de una intersección oscura. Varias vallas bloqueaban los accesos a la intersección, y diseminadas por el perímetro, media docena de fogatas lograban hacer incluso más tétrica la escena. Delante de mí, el conductor del colectivo discutía con un grupo de personas que se amontonaban alrededor del vehículo. Cuatro policías intentaban mantener el orden de la situación.

- “¿No ves que no se puede pasar flaco? Tomatelás”.
- “Ok, muévanse de adelante y salgo”.
- “Por acá no pasás, da la vuelta y agarrá por otro lado pelotudo”.
- “¿Te pensás que es un auto esto? ¿Cómo querés que de la vuelta con todos alrededor?”.

Fue en ese momento que un joven, aprovechando que el colectivero había girado el rostro para hablar con uno de los policías, subió al colectivo, y le propinó un duro golpe en la cabeza al chofer, para luego salir corriendo.
Cegado por la ira, el chofer bajó del colectivo y comenzó a perseguirlo. Grave error... No bien logró alcanzar al joven que lo había golpeado, un grupo de nativos lo rodeó, y comenzó a golpearlo sin asco.
A duras penas los cuatro uniformados lograron escoltar al maltrecho chofer de vuelta a su vehículo.

La situación estaba clara: debido a las altas temperaturas, que generan un consumo excesivo de electricidad, el suministro eléctrico había sido interrumpido en la zona. En una maniobra brillante, los nativos del lugar decidieron montar barricadas, y joder a los responsables directos del corte, que obviamente éramos las catorce personas que teníamos la suerte de volver del trabajo a las 12 de la noche.

Para ese entonces, el chofer sangraba y la situación estaba al borde del caos. Dos pasajeras estaban entrando en estado de pánico y se decían a si mismas: “tendríamos que salir, sí, tendríamos que salir”. En ese momento vislumbré mi momento de gloria: desde pequeño, siempre había querido accionar el dispositivo de seguridad para destrabar las puertas. Tiré de la palanca, y luego abrí las puertas del colectivo manualmente.

- “Ahí tiene señora, puede bajar”.
- “¿Tendría que bajar? ¿Será seguro?”.
- “Definitivamente señora, bajé con tranquilidad”.

Luego de que ambas mujeres bajasen, pregunté al resto de los pasajeros si alguno más quería hacerlo. Todos respondieron que no, por lo cual cerré las puertas y volví a trabarlas. Las dos mujeres se perdieron en la oscuridad. Probablemente hayan perecido, presa de los caníbales que rodeaban el colectivo.

Mientras tanto, la turba iracunda se volvía más y más frenética. Aparentemente, en su cruzada vengativa, el colectivero había logrado golpear al joven al que perseguía.

- “Le pegaste a mi hijo hijo de remil puta. Es un menor”.
- “Soy abogado y tengo tu chapa, te voy a hacer recontra mierrrrrda”.
- “16 años tiene el pibe”.
- “Hijo de puta, hijo de puta”.

Entre insulto e insulto, más vidrios del colectivo eran destruídos. Por la ventana logré ver a uno de los responsables de romper los cristales: era un niño de unos 8 años que a duras penas podía levantar la masa de albañil con la que acababa de golpear el colectivo.

Los interrogantes que se me vinieron a la mente en ese momento fueron:

¿Qué hacía un niño de 8 años en un corte violento?
¿Con qué idea salían a cortar la calle sus padres que los hizo pensar que una masa de albañil iba a ser de utilidad?
¿Puede cualquier homínido, por más bajo que se encuentre en la cadena evolutiva, recibirse de abogado?
¿16 años? Un boludo importante. Le espera una larga carrera en MacDonalds.

Mis pensamientos fueron interrumpidos por el estallido de otro cristal. La violencia seguía incrementándose. Ahora los nativos no sólo rompían vidrios, sino que además arrojaban trozos de madera en llamas dentro del colectivo.
Uno de los pasajeros recogió uno de esos trozos, y lo tiró a la calle.

- “Casi me quemás, pelotudo”, dijo uno de los nativos.
- “Flaco, nosotros no tenemos nada que ver, no tires estas cosas dentro del colectivo”.
- “Bajate puto, bajate si tenés huevos”.

Era obvio para ese entonces que el tiempo de huir del colectivo ya había pasado.

Cuando todo parecía perdido, los cuatro uniformados lograron hacer lugar al colectivo como para que prosiguiese.

Hicimos tres cuadras y finalmente fuimos interceptados por un patrullero.
Un policía se subió al colectivo y reviso las heridas del chofer.
“Quedate tranquilo, estoy llamando al SAME”, decía el policía mientras pedía ayuda por la radio.

Pasaron escasos minutos, cuando un golpe se escuchó en la luneta del colectivo. El policía que había quedado abajo le dijo al chofer: “Si podés, arrancá, porque parece que quieren seguir destruyendo el colectivo”.

A todas luces era obvio que el colectivero no era otra persona que el mismísimo presidente de EDESUR en persona. No encuentro ninguna otra razón para que un grupo de vecinos que estaban bloqueando una calle por un corte de luz, se desplazasen tres cuadras con la intención de seguir destruyendo el colectivo.

“Vamos para la comisaría”, dijo el oficial. Y emprendimos la marcha.

A las 20 cuadras yo ya me encontraba resignado. Todo indicaba que iba a terminar el día declarando en una comisaría, con 32º de temperatura.

Afortunadamente, la suerte se hizo presente:

- “¡Hay otro 105 atrás!”, gritó uno de los pasajeros.
- “El que quiera puede subirse en el de atrás”, dijo el oficial.

Ya en el otro colectivo, no podía dejar de pensar en la locura que es destruir un vehículo por el sólo hecho de no tener luz. Aunque parezca difícil de creer, la vida sin aire acondicionado es posible.
Lo más irónico es que probablemente ninguno de los nativos había caído en la cuenta que el olor al humo de la basura que ellos mismos habían quemado, los obligaría a dormir toda la noche con 32º, sin aire y con la ventana cerrada. Debe haber sido una larga, larga noche para ellos.

21 Comentarios

Un verdadero héroe. Con

Un verdadero héroe.

Con respecto al menor, la vieja, el pendejo de 8 años, el abogado y a todos los demás que se creen con derecho de limitar las libertades de todo el resto para romper las pelotas porque se gastaron el sueldo del 2013 en el split, les deseo una larga y dolorosa vida. Que siempre haya un colectivero dispuesto a cagarlos a palos y lo haga. Y que finalmente mueran electrocutados en una sucursal de mini-cuotas Ribeiro.

Pregunta. ¿Por qué en una

Pregunta.
¿Por qué en una sucursal de mini-cuotas Ribeiro y no en sus casas mientras ven Tinelli?

Porque no tenían luz en la

Porque no tenían luz en la casa.

Sí, lo pensé. Pero me parecío

Sí, lo pensé. Pero me parecío muy triste la imagen de una sucursal de ese negocio vendiendo aire acondicionados mientras sus vecinos no tienen luz. Sólo eso.

Es la idea de desearle la

Es la idea de desearle la muerte a alguien je. Aunque ahora volvió a ponerse de moda "que te parta un rayo", lo que también aplica a esta gente como una maravillosa ironía eléctrica.

"... porque se gastaron el

"... porque se gastaron el sueldo del 2013 en el split"

Genial la agudeza.

Estoy sorprendido de la

Estoy sorprendido de la imagen que ilustra el artículo. Encaja demasiado bien con el relato.

Evidentemente, los vecinos tenían un grado de violencia desmedido y actuaron equivocadamente. Normalmente hubieran descargado con el Apertura, pero ahora vienen acumulando bronca de la vida hace semanas.

Questions: ¿Qué hacía un niño

Questions:
¿Qué hacía un niño de 8 años en un corte violento?
Aprendiendo su futuro oficio.
¿Con qué idea salían a cortar la calle sus padres que los hizo pensar que una masa de albañil iba a ser de utilidad?
Sólo se la robaron a algún trabajador y supusieron que ésta los haría más fuertes frente a las ametralladoras, cascos y macanas de los uniformados. Lo que no sé es cómo.
¿Puede cualquier homínido, por más bajo que se encuentre en la cadena evolutiva, recibirse de abogado?
Sí, estoy segura y apuesto un riñon a que sí. Lo digo con conocimiento de causa y cuervos.
¿16 años?
A esa edad dicen que se forma la personalidad...Tenés razón, o termina en una casa de comidas o será explotado en algun local en Once o Flores.
La pregunta que se hace el pueblo és: ¿Por qué no huyó con las mujeres?

En cuanto a su estado de salud, me alegra que esté sano y salvo. Porque lo está, no?

¿Por qué no huí con las

¿Por qué no huí con las mujeres?

Sentido común: hubiese quedado a la deriva, en un barrio a oscuras, rodeado de piqueteros furiosos. Irma Jusid te describiría perfectamente que me hubiese pasado.

Quizás mi sentido común sea

Quizás mi sentido común sea diferente o se haya ido cuando comencé a frecuentar Merofondo pero yo hubiera hecho hasta lo imposible por salir de ese bondi, aunque me inmolára en el intento...

Irma Jusid siempre tiene razón. Debería cambiar mi postura.

Este tipo de cosas me acercan

Este tipo de cosas me acercan a la resignación. Habitualmente pensaría que es un problema de educación "hay que educar", diría en alguna mesa de café. Me indigna un poquito el típico comentario de que "estos negros no tienen solución", creo que es un facilismo...pero en estas cirscunstancias, me aterra pensar que los militares no se equivocaron tanto cuando levantaron con topadoras algunas villas en San Martín.

¿hay esperanzas? Por suerte tenemos políticos con ideas para encontrar una solución...(ya llamaron al chapulín colorado para que los ayude pero todavía no vino).

Si no me equivoco, en ningún

Si no me equivoco, en ningún momento se hace referencia a personas que habitan una de las popularmente llamadas "villas miseria". Si se confirma este hecho (el señor Barón puede hacerlo), quedarían en evidencia sus profundas creencias, por lo menos, facistas.

Por otro lado, tengo material que lo incrimina directamente en la interrupción del transporte público para sus reclamos privados.

Exigimos ver el material. A

Exigimos ver el material. A menos que usted sea un... GALLINA.

San Martín y Juan B. Justo

San Martín y Juan B. Justo para ser más preciso. Vecinos de Caballito.

Tiene Ud. razón, pero lejos

Tiene Ud. razón, pero lejos estuvimos de atacar la oficina del guardabarrera que le gritaba a viva voz al maquinista "Arrancá y pisalo a todo".

En "Sobre héroes y tumbas" el personaje de "informe sobre ciegos" recomienda sacarle los ojos y las orejas a los educandos para que las "maestritas" no puedan contaminarlos con su educación de cuarta. Me parece demasiado drástico, pero quizás podamos encontrar una solución análoga que encuadre con la moral y buenas costumbres de gente noble como nosotros. Si el problema habitara en las villas, sería todo mucho más sencillo.

Queremos historias reales y

Queremos historias reales y más cortas como las de "El Otro".

Si querés leer algo corto,

Si querés leer algo corto, comprate chicles Booballo y leé el envoltorio. Mis notas no son TDAH friendly (Trastorno por déficit de atención con hiperactividad).

La historia es 98,7% real.

Me dieron lástima los que

Me dieron lástima los que tuvieron que soportar las salvajadas de los nativos.

Pero más lástima me dieron los nativos. "Gente" totalmente perdida.
Creo que deberíamos agredecer no estar en su pellejo.

Esto demuestra que la

Esto demuestra que la diferencia entre ciudadanos tipo con dos hijos, perros labradores, auto, departamento en plena capital federal, y los llamados negros de mierda, con ocho hijos, vagos, sucios, sin dientes y tirapiedras; son unos escazos $2000.- o $2500.-

Casi tan interesante como los

Casi tan interesante como los chistes de bazooka...

¿Para qué te molestás en

¿Para qué te molestás en entrar entonces?