Tácticas y estrategias para viajar en colectivo
A pedido de El Otro, me dirigé al domicilio del tan odiado Domingo el Caballo en pos de recuperar todas las notas que el susodicho otrora hubiere escrito para El Despertador. Cabe mencionar, que la casa se encontraba abandonada, por lo cual tuve que forzar la cerradura para ingresar al inmueble. Finalmente encontré el material que buscaba en el estudio personal de Domingo, junto con dos manuscritos titulados: "Plan de mejoramiento de la Raza" y "Proyecto: conquistar el mundo". Por lo pronto he de publicar la primer nota que el Señor El Caballo escribió para el ya extinto periódico, El Despertador.
Hoy en nuestra habitual sección de consejos útiles le enseñaremos como procurarse un buen lugar en el colectivo, y así poder viajar cómodo.
Tomando en cuenta el pésimo estado de las líneas de transporte, calcule el tiempo de viaje con algunos minutos demás. Una vez en la parada, busque las monedas necesarias, así no tendrá que buscarlas cuando esté usted dentro del vehículo. Siempre es conveniente usar la mayor cantidad de monedas de baja denominación posible, de esta forma evitará pérdidas y aliviará el peso de su bolsillo. No se preocupe por la gente que está detrás suyo, si quisiesen ahorrar tiempo se comprarían un auto.
Si el feminismo nos ha enseñado algo, es que las mujeres son iguales a los hombres, por lo cual no es necesario dejarlas subir primero (tome en cuenta que este inútil gesto puede costarle su preciado asiento). En el caso de personas mayores, la situación es muy similar, si toma en cuenta el tiempo que ellas tardan en subir y en sacar el pasaje, se dará cuenta que le ahorra tiempo a todos los pasajeros subiendo usted primero.
Si hay asientos disponibles, intente ubicarse en uno doble, por supuesto del lado de la ventana. Usted estará pensando en el riesgo que un adefesio se siente a su lado. Bueno, piense dos veces. Cuando la gente del colectivo comience a hacinarse, usted estará aislado de toda clase de personas sudadas y apestosas, y todo gracias a la persona de al lado.
Intente ubicarse lo más al fondo posible, evitará así que un descarado anciano ose pedirle que usted le ceda su asiento. Si por alguna razón debe sentarse en los asientos marcados como "reservados", procure hacerse el dormido, o en el peor de los casos finja ser minusválido. Nunca imaginaría las penurias que le ahorran a uno un buen par de muletas.
En el peor de los casos, si usted debe viajar parado por la falta de asiento, intente acaparar la mayor cantidad de asientos. Si usted se para enfrente de un asiento doble tendrá el doble de probabilidad de viajar sentado que si se sienta frente a uno simple.
Siempre se pueden buscar más métodos para viajar de manera comfortable: colarse cuando alguien le da paso a un pasajero que viajaba sentado es una buena opción. Si usted es un viajero asiduo, tómese la molestia de estudiar la zona por la cual transita el colectivo. Por ejemplo: si hay un niño sentado con guardapolvo y usted sabe que a tres cuadras hay un colegio, entonces el mocoso es su camino a la comodidad. Sea creativo, todos tenemos nuestros trucos. No piense en los demás, recuerde que el fin justifica los medios, y que en el caso de los cristianos, la religión nos permite arrepentirnos a último momento, ¿Para que ser bueno? Sea feliz, viaje cómodo.

Un excelente artículo, sin
Un excelente artículo, sin lugar a dudas.
Intentaré buscar más vestigios de ese reconocido periódico aun recordado por las masas.
Perfecta síntesis. Uso cada
Perfecta síntesis. Uso cada una de las estrategías pero he descubierto que no siempre se logra el asiento. Aunque la del guardapolvo es vieja y funciona un 99% de las veces.
Agrego otras:
- No déje que la mirada de otros le haga sentir mal, nadie murío por sentarse en el escalón (no el de la escalera, sino el que divide el colectivo en dos). Sí, se puede uno ensuciar pero a no ser que sea un día lluvioso, la mugre de los colectivos suele estar seca y pegada al piso.
- Otro truco para viajar cómodo es saber de que lado estará el sol durante nuestro viaje. Suena tonto pero me ayudo durante años a no llegar toda sudada a la facultad después de mi hora y cuarto de camino. Siempre hay que evitar a febo , y más aún en primavera-verano.
- También es un buen recurso el del minosválido. Hay que ser muy audaz para hacerlo. Yo sólo me he hecho pasar por hipoacúsica en el bondi, pero sólo para evitar al cabeza que me hablaba (que siempre pensé que me iba a violar y tirar en el Riachuelo pero le dí lástima y arrepintío)