Tácticas y estrategias para bajar de peso
Siguiendo con los escritos de El Despertador, he aquí otra publicación que suscito duras críticas hacia su autor, Domingo el Caballo.
Domingo el Caballo, obeso por naturaleza, nos brinda algunos consejos que el utilizo de joven para adquirir una silueta envidiable.
Con la llegada del verano, uno empieza a utilizar menos ropa, y esos kilos de más que uno tenía escondidos, finalmente salen a la luz. Nos encontramos ahora frente a una cuestión filosófica: ¿Importa realmente lo que piensen los demás? Mi opinión personal es que no. Yo estoy muy contento con mis 120 kg, pero aún así me dispongo a darle algunos consejos para que, los que no tengan tanta autoestima como yo, se sientan un poco mejor en su miserable existencia. Aunque más les valdría buscarse un psiquiatra e intentar deshacerse primero de todos sus prejuicios. Por cierto, es verdad que puede llegar a ahorrar plata mejorando su figura, y aquí es donde el asunto se pone interesante.
Para poder darle un poco más de credibilidad a mis afirmaciones, primero he de desmentir ciertas cuestiones sobre mi persona. Son por muchos conocidas, las falacias divulgadas por mis enemigos, tales como que soy un gordo de 800 kilos que vive todo el día ebrio postrado en una cama de tres plazas, y otro montón de comentarios malintencionados. Por empezar, peso solo 120 kilos, cosa que no es desproporcionada tomando en cuenta que mido casi 1,66 m. Segundo, no estoy todo el día ebrio, intercalo períodos de resaca en los que casi no pruebo gota de bebida. Y finalmente, mi cama tiene tres plazas porque doy muchas vueltas cuando duermo, no por otra razón.
Zanjadas esas cuestiones comenzaré con las bases para obtener un cuerpo atlético. Mantener el cuerpo sano nos otorga innumerables ventajas físicas, al menos eso dicen algunos nutricionistas que quieren conservar sus puestos de trabajo. Con un físico “normal”, usted podrá ponerse los pantalones (sin que se le salga la camisa y se le vea la raya constantemente), entrar en su auto, entrar en las butacas del cine y demás cosas por el estilo, es decir, todo aquello que mencione ‘entrar’ dejará de ser un estigma para su persona.
Es muy triste el caso del presidiario Jorge, que era tan gordo que la policía no podía rodearlo. Finalmente fue capturado, y cumple su condena en la cancha de Ferro. O el caso de Luis, que se caía de la cama por los dos lados.
Algunos individuos también esgrimen que estar en un peso normal ayuda a conseguir talles de ropa, ya que la mayoría de las empresas considera el segmento de los individuos pasados de peso poco redituable. Nada más falso por cierto, según las últimas encuestas, el 40 % de los norteamericanos tiene sobrepeso. Nosotros seguimos esa tendencia, por lo cual, tarde o temprano el individuo promedio será tan atlético como yo, y los flacuchos escuálidos que se molestan en hacer ejercicio tendrán problemas para conseguir vestimenta. Tome en cuenta además que usted está pagando casi el mismo precio por algo que tiene mucho más material.
Si usted se propone realmente a bajar de peso, sepa que será un proceso largo y difícil, y que siempre está la posibilidad de reincidir en los vicios del buen comer. Los métodos para bajar de peso en los que usted toma una pastilla e instantáneamente se ve como Brad Pitt no existen. A lo sumo logrará que le crezca cabello en lugares inesperados.
Otra nimiedad de la que tanto se habla, es la liposucción. Si usted tiene tanto dinero como para hacérsela, entonces no necesita ser flaco. La gente poderosa es y debe ser gorda por definición. Un Don Corleone flacucho no hubiese intimidado ni a un gato. Piense en Fernando de la Rúa, y como le fue por ser increíblemente flaco.
La palabra clave es equilibrio. Uno baja de peso si quema más calorías de las que consume. El problema es que consumir calorías es mucho más fácil que quemarlas, a menos claro que vivamos en la Antártida o algún lugar parecido. Lo cierto es que nuestra vida sedentaria, no ayuda a mantenernos en forma. La energía mental que se gasta en ocho horas seguidas de actividad intelectual, puede ser repuesta consumiendo un maní. Personalmente, si tomase en cuenta que no me muevo demasiado, y que mi período de reflexión ha sido reemplazado por una televisión que lo hace por mí, debería consumir un tercio de maní por día.
Acá van algunas cuestiones a tener en cuenta:
Comida
“Aflojarle al postre” es la frase popular que mejor se acerca a mi consejo. No comer nada, o lo que es lo mismo, alimentarse con soja, granola, galletas de arroz (también conocido como telgopor) o barras de cereal (por Dios, que basura), sólo aumentará su injustificado resentimiento si no tiene un programa de ejercicios que sí haga.
En general toda la comida que nosotros consideramos repugnante tiende a ser sana y baja en calorías.
La otra opción es el racionamiento, o sea, consuma las calorías que necesita para la tarea que va a emprender. Si va a ir a jugar al futbol con unos amigos puede darse el lujo de comer, pero no un lechón entero.
Intente descubrir las frutas, esas bolitas de colores que cuelgan de los árboles, que en su mayoría son de sabor desagradable.
Evite acudir a los tenedores libres, a menos que esté por emprender una huelga de hambre por tiempo indeterminado.
Un dato interesante, en general la comida esa de porquería que no tiene gusto a nada es más barata que la comida verdadera, por lo cual puede llegar a ahorrar enormes cantidades de dinero.
Ejercicio
Usted seguramente debe ser de las personas que van y vuelven al gimnasio en su auto. Le daré un segundo para que analice tal contradicción...
Supondré que la ha comprendido, y lo incitaré a que si quiere seguir yendo (cosa que no recomiendo específicamente), lo haga caminando o en bicicleta. Si es una persona creativa, se dará cuenta que puede ahorrar la plata del transporte, y hacer ejercicio al mismo tiempo, comenzando a ir al trabajo o de compras por un medio que utilice su propia energía, por ejemplo caminar, trotar, bicicleta o hasta rollers (aunque considero que estos últimos son para los maracas). No se dé excusas a si mismo tales como “tardo mucho”, “llegaré transpirado”, “mi mamá no me deja”. Haga ejercicio o sea gordo, pero no se mienta a usted mismo y a los demás.
Escápele a las máquinas que hacen todo el trabajo por uno. Termine con esa adicción al ascensor. Y por cierto, si usted es de los que lo utilizan para bajar solo un piso, sepa que los suyo es un caso perdido. Desde ahora, escaleras, y si son 20 pisos, mejor.
Intente modificar su estilo de vida, opte por el camino más duro, y si es muy voluntarioso, compleméntelo con ejercicio puro y simple, como trote, abdominales, flexiones y elongación, etc.
Bueno, ya tiene la información necesaria como para empezar a ser una persona saludable y en forma. Finalmente logrará la aceptación de la sociedad, y será tenido en cuenta en muchos ámbitos. Todos sabemos que una persona con buen físico es mejor tratada en la mayor parte de las situaciones. Al menos así lo reza el viejo y conocido refrán: “una mujer a la cual le quedan bien las calzas, no puede ser mala persona”. También está la variante para el sexo masculino: “un hombre al cual le quedan bien las calzas no puede ser heterosexual”.
Cerraré esta nota dando mi opinión personal. La cuestión principal, es: ¿Por qué he de esforzarme en bajar de peso? Obviamente la razón principal es para conseguir pareja, luego de lo cual se vuelve al estado de gordura original. Este es un buen punto que no puede ser dejado lado.
Otra motivo seria cuidar la salud, con todo el tema de las arterias que se tapan y todo eso. La verdad es que de algo hay que morirse, y si uno es feliz comiendo, es una linda manera de hacerlo.
Lamentablemente nos tocó vivir en una época en la que se idolizan las formas esculturales del cuerpo. Si estuviésemos en el 1400, la gente se reiría de personas como Pampita o Leonardo Di Caprio.
Es una lástima, tendremos que conformarnos siendo gordos e inadaptados, o sufrir una vida de privaciones. Cualquier de los dos caminos es realmente horrible.
Domingo el Caballo
Yobaca obeso, cuanta verdad!!
Yobaca obeso, cuanta verdad!! es un vajón todo esto.
ser gordo es destestar el verano.
A no desesperar, haga como yo
A no desesperar, haga como yo y vayase a la montaña.
jajaj a decir el sermón de la
jajaj a decir el sermón de la montaña a lo zaratustra!!!
tenes razón.
Lo que pasa es que me gusta mucho el agua, soy como buscando a Nemo, pero sin el pecesito olvidadizo, por que me lo comi.
¡¡¡Man!! tu pagina es de lo mejor, es mejor que andar en tren... y tirar del cordel.