Sí, podés
Un noticia me pareció muy interesante estos días, creo que no tuvo la repercusión que merecía, ya que lamentablemente se dio casi en los mismos días que otras noticias como la de que River Plate perdió con Unión de Mar del Plata, y perdió relevancia.
Oscar Pistorius, cuyo nombre natural ya parece el pseudónimo de un corredor exitoso, ha ganado una carrera que le ha permitido clasificar para el próximo mundial de atletismo en la competencia de 400 metros llanos. A su vez, la marca obtenida, ya le estaría permitiendo clasificar a los Juegos Olímpicos de Londres.
Oscar Pastorius es una persona normal, que decidió dedicarse al atletismo alcanzando los excelentes resultados que he mencionado, méritos por los cuales ya sería interesante conocerlo un poco más.
Sin embargo, lo que he decidido destacar en esta oportunidad, es el hecho de que este hombre Sudafricano, carece de sus dos piernas desde que era un bebe, y debe correr con prótesis artificiales.
Así es, si nos guiamos por los estándares con los que calificamos a personas como Oscar Pastorius, diríamos que es un discapacitado (término que si bien es bastante descriptivo de la situación de una persona, a veces podemos asociarla mal a términos como “incapaz”).
Sin embargo, esta persona está a punto de clasificar para los Juegos Olímpicos, logro que es sinónimo de gesta deportiva para cualquier atleta, gracias a las prótesis que reemplazan las partes faltantes de sus piernas.
http://www.youtube.com/watch?v=QVakcHRSMYU
Este suceso, es una invitación a pensar en qué cosas puede entonces hacer una persona discapacitada y qué no puede, si cuenta con la suficiente ayuda material y emotiva. Una pregunta inicial, sería preguntarnos qué pasaría si todos los lisiados contarán con prótesis como las que permitió a Oscar clasificar a un mundial de atletismo.
Una segunda interrogante, sería saber cómo logramos convencernos todos de que si una persona carente de piernas puede lograr esto, entonces la mayoría de los discapacitados pueden hacer una vida más que normal.
Lo tercero que podemos preguntarnos, sería cómo podemos ayudar a estas personas, pero haciéndoles sentir también que ellas pueden lograr cualquier cosa que deseen por sí mismas.
Hay otros precedentes que pueden alentar a cualquier discapacitado a realizar una vida sin limitaciones, obviamente en la medida en que la sociedad no le juegue en contra:
Nadadora en Juegos Olímpicos sin una pierna:
http://mexico.cnn.com/deportes/2011/05/17/la-discapacidad-no-hundio-el-s...
Nadadora de Aguas Abiertas sin una pierna:
http://www.irizar.org/cav10-11-invernada-2.html
Chico discapacitado recibido en Universidad que corre largas distancias con su padre:
http://www.youtube.com/watch?v=flRvsO8m_KI
http://www.teamhoyt.com/about/index.html
Como conclusión final, creo que es absolutamente necesario intensificar la ayuda a personas que poseen discapacidades, ya que la ayuda actual es pobre y lamentable respecto a como podría ser (al menos según lo que veo en base a mi experiencia), pero toda la ayuda que se dé, debe enfocarse positivamente: no como “te ayudo porque no podés solo”, sino como un “te ayudo para que puedas vos solo”, obviamente atendiendo a todas las particularidades que puede haber en cada caso.
Comparto la propuesta y la
Comparto la propuesta y la admiración por Oscar Pistorius, a quien acabo de conocer gracias a este blog tan genial.
También comparto que el término discapacitado o incapacitado no suenan muy bien, aunque tampoco adhiero a su otra cara de la moneda: personas con capacidades diferentes o especiales. Creo que estos últimos aplicarían mejor a un hombre que vuela o puede vivir en las profundidades del mar. Tampoco me gusta la palabra "lisiado", pero quizás sea la más correcta de las enumeradas hasta ahora.
Quiero sumar un caso muy cercano. Una vez, cuando era joven y audaz, corrí una maratón acuática, la cual abandoné a mitad de camino, al borde de la hipotermia, ya sin sentir las manos. Sin embargo, un hombre a quien le faltaba un brazo y nadaba a mi lado, logró terminar la carrera, ganándose la admiración de todos, yo incluido. Sólo unos pocos malintencionados sugirieron que logró llegar porque al tener un brazo menos tenía menos frío.