Me cargo en la Boda Real
No he tenido más remedio que observar atónito todo el circo desatado por la excesivamente publicitada Boda Real. Desde la seguridad nacional del evento hasta la ropa que usarán los novios ha sido puesto bajo la lupa, siendo los fatídicos “especiales multimedia” los peores exponentes de una gran payasada a la que no hemos tenido más remedio que quedar expuestos.
Por si los lectores aun no se han dado cuenta, me propongo repasar por qué la Boda Real no es ni debería ser de nuestro interés, aunque seguramente los defensores de Gran Hermano saldrán en mi ataque.
En primer lugar, la Boda no es Real, ya que se casan un príncipe y una “plebeya”, es decir, una razonable persona sin jurásicos privilegios de sangre. Por lo tanto, estamos ante la primera estafa de la noche.
En segundo lugar, para los que no se enteraron, la Boda es en Inglaterra. ¿Qué nos importa a nosotros, plebeyos de la pampa argentina, una Boda en Inglaterra? La única conexión de importancia que podríamos explorar sería la de alguna consecuencia política que impactase en la calidad de vida de los argentinos, situación que, luego de escarbar profundamente, encontramos no encontrar. Si esa conexión no existe, podemos deducir la importancia que puede tener para nosotros el vestuario del novia plebeya o los sentimiento del príncipe Harry (o como se llame!).
En tercer lugar, la monarquía es una figura política denostable. Se trata de personas con privilegios de sangre, algo totalmente injusto e inaceptable desde cualquier punto de vista político liberal. Es paradójico que eso ocurra justamente en Inglaterra, una de las cunas del liberalismo. Digámoslo de otra manera: la monarquía debería desaparecer. Por lo tanto, en lugar de hacerles el caldo gordo, deberíamos abuchearlos.
Finalmente, existe todo un conjunto de predadores de baja estofa que lucran con esta boda-show. Que lo hagan a costa de los propios ingleses, vaya y pase. Pero que nos vendan a nosotros que la boda está buenísima…. No!!!
En primer lugar quiero
En primer lugar quiero agradecerle por tomarse el tiempo para quejarse de esta payasada mediática...
Yo creo que esta pavada no hace más que mostrar la mediocridad argentina. No he visto mucho sobre el tema pero al trabajar con seres "humanos" tuve las desgracia de presenciar charlas con frases como "viste que no tiene título", "él cada día se parece más al padre" o la mejor:"AH! Ojala Lady DI lo viera..."
No hace falta que le explique como funciona la política acá. O si? No me va a decir que es la primera vez que ve como "tapan" cagadas políticas con shows banales? Yo recuerdo cientos de casos...
Como se decía en otro artículo: no sé si la gente pide mierda porque le gusta o si se expone al pueblo a la mierda hasta que la aman. Pero lo que sí sé, es que ésta no es la primera vez y no va a ser la última.
Ah! Y no es Harry (ese es el borracho), sino que se llama William.
Me da ciertamente mucha
Me da ciertamente mucha tristeza el vacío que evidentemente tienen tantas personas, al hablar de tantas pelotudeces juntas (me quedé con el comentario que tuvo que padecer escuchar Róséttá, eso de "Ojalá lo viera Lady Di" o algo así... penoso)
Hoy justamente hablaba con Edgardo, un tipo que conocí hoy debido a mi trabajo... tiene una peluquería y contaba las idioteces que hablan sus clientas. Le dije "¿Sabés lo que pasa?, que la gente está muy al pedo", me dijo "Sí, está muy al pedo... pero la gente es hija de puta -se acercó un poco más como si fuese a contar un secreto- ...una hija de re mil mil puta". Es decir, no solo hay un vacío sino que ese vacío nos hace menos humanos, a las personas les importa este Harry o como se llame e ignora a un viejo que revuelve la basura. No pido que salgan a hacer obras de caridad, pero por lo menos quisiera que haya una coherencia en las preocupaciones.
Edgardo, empiece con la
Edgardo, empiece con la difusión masiva de su secreto! Ah, y si lo hace, tenga cuidado con no perder la vida...