Música y la Santa Trinidad del Hombre
Desde épocas inmemoriales, la música ha ocupado un lugar privilegiado en nuestra historia. Para bien o para mal, su desarrollo influyó en todas las sociedades humanas, no solo en el ámbito de la cultura sino también en otros ámbitos sociales.
Cabe preguntarse cuál es la razón, de por qué aparentemente no ha existido ninguna sociedad sin música. ¿Es algo inherente a la cultura de cualquier especie animal que logre alcanzarla? ¿O sólo será exclusiva de la raza humana?
Es interesante afirmar, pensando en estos términos y más allá de cuales sean las respuestas a las preguntas anteriores, que por lo menos la música está entrelazada con nuestra raza, y por ende, con todos nosotros como individuos de dicha raza. Y aquí viene el planteamiento de sí este entrelazamiento puede ser bueno, malo o neutro.
A nivel personal, creo que es bueno, dado que considero que el mismo existe a causa de que la combinación de determinadas melodías y letras, son quizás de las mejores formas en que nuestros sentimientos pueden interactuar con otro medio desarrollador, análogamente a como el cuerpo interactúa con el agua al nadar. En esa acción, el cuerpo puede explorar movimientos y acciones, que normalmente no podría hacer en tierra firme. En el caso de la música, creo que con ella, nuestros sentimientos pueden explorarse a sí mismos desde otras formas e intensidades que de otra manera no podrían hacerlo, al menos tan fácilmente.
Tema musical de persona que conozco:
http://www.youtube.com/watch?v=3bJdiXh8KnI
La música puede acompañarnos en momentos de euforia, tristeza, alegría, reflexión, inspiración, nostalgia, devoción, pensamiento y locura, entre muchos otros.
En estos planteamientos, creo que de lo relativamente poco que conozco el pensamiento de Platón, concuerdo con él en que el ser humano debe cultivar la música, al igual que el deporte y el intelecto. El primero como herramienta para sensibilizar nuestro espíritu y hacerlo más profundo, el segundo para ejercitar el espíritu en artes enérgicas y en situaciones de tensión y el tercero como medio de adquirir nuevas capacidades de decisión y cultivo general del ser.
En este ámbito, me pregunto por qué en la sociedad actual, estos tres pilares del espíritu humano se hayan tan disgregados unos de los otros.
En general, las personas muy intelectuales, reniegan del esfuerzo físico, como si fuese algo primitivo. Las personas deportivas tienden en la mayoría de los casos a renegar del cultivo intelectual, aunque no tanto de la música (aunque sí reniegan casi siempre de la música “buena”, que aporta en términos positivos al espíritu y que se diferencia de las que dicen en su letra cosas como “tomame todo papi”). Por último, los músicos muchas veces reniegan del esfuerzo físico, aunque no es poco común que cultiven muchos aspectos intelectuales (pienso en el único intento de músico-deportista que conozco, Kurt Cobain, cantante de Nirvana. Era guardavidas, pero se suicidó. No habrá soportado tanta tensión el pobre).
Creo que sería altamente positivo que todos desarrollemos estos tres pilares, con el fin de ser mejores personas en muchos aspectos. Es una excelente forma de hacer florecer esos valores que parecen tan contradictorios en el mundo de hoy, tales como el temple, la sensibilidad, el conocimiento, la inteligencia, la fortaleza de espíritu, la capacidad de soportar la adversidad con tranquilidad y entereza y muchas otras cosas que se desprenden de la combinación de estos 3 aspectos del hombre.
Hoy acostumbramos a mal valorar estas condiciones y a juzgar imposible la compatibilización de ellas, pero esto se halla bastante errado de las reales posibilidades. Es más, hasta muchas veces se mal prejuzgan, tildando de seres despreciables a las personas que las cultivan (podemos preguntarles a los "nerds").
En adición, cualquier persona que desarrolle en justas y adecuadas proporciones las 3 facetas, será forzosamente una persona bella, tanto en aspectos espirituales, como mentales y físicos inclusives. Obviamente, esta concepción dista a millas de la que se promueve en la sociedad, con enfermedades alimenticias y operaciones estéticas de por medio.
Por último comento, que la persona que hizo el tema nusical del link citado, descree severamente de estas cualidades que he analizado. Una lástima.
Si bien coincido en que las
Si bien coincido en que las tres manifestaciones que describís son importantes para el hombre, no me parece que en la sociedad actual estén tan disgregadas. Recordá que "la sociedad actual" no es la que ves en la tele, sino la gente que todos los días se levanta y va a trabajar. En cuanto a los prejuicios que mencionás, no son muy diferentes a los tuyos.
No existe una música "buena" y una "mala", existen distintas manifestaciones culturales en base a las mismas notas y acordes. Luego queda en la mayor o menor capacidad técnica del que la compone y en la percepción de quien las escucha. ¿Acaso una señora de 65 años que cante en un coro de la tercera edad no se emociona, vibra y canaliza el arte a través de su voz, aunque no sea un canto perfecto?
Por otro lado, el deporte no implica determinar quién transpira más o quién es el mejor del mundo, sino más bien que cada persona practique lo que le parezca. ¿Acaso una señora de 65 años que hace Pilates 3 veces por semana no se está dedicando a su cuerpo?
Y más, "cultivar el intelecto" no pasa por vivir estudiando, ni repitiendo citas de otras personas. En mi visión, pasa por la curiosidad sobre el mundo y la capacidad de pensar las cosas de una manera amplia y, sobre todo, propia. ¿Acaso una señora de 65 años que va a un grupo de lectura en la sociedad de fomento del barrio no se esfuerza por buscarle la interpretación más original al libro en discusión?
A modo de crítica constructiva, creo que deberías liberarte de los lugares comunes ("los jugadores de fútbol son cabezas que escuchan cumbia", "los músicos viven enfiestados", "los que leemos a Platón somos seres superiores"); o por lo menos jugártela en vez de edulcorarlos. Le quitan seriedad a la promoción del disco.
No lo puedo creer, se me caen
No lo puedo creer, se me caen las lágrimas.
He de decir que estamos totalmente de acuerdo, no entiendo por qué considerás que en el artículo digo algo tan diferente. Será algún prejuicio respecto de mi forma de pensar?
Lamentablemente, de todas las personas que conozco, son contadas con los dedos las que le dan importancia a al menos una de estas tres cuestiones, quizás mi entorno no es tan preclaro como el tuyo, que evidentemente difiere 100% del mío.
Cuando escribí este texto, lo hice pensando en gente común, que trabaja y estudia, la mayoría de las cuales consideran deporte al comer chocolates en el cine.
Cuando hablo de cultivar el intelecto, digo eso precisamente, y no hablo de estudiar ecuaciones diferenciales o la caída de Robespierre. Cultivar el intelecto es lo que vos misma describís en tu comentario.
La señora de 65 años que mencionás, es un ejemplo a seguir. Creo que muchas cosas cambiarían en el mundo si la imitásemos.
Vuelvo a aclarar que he basado mi observación en gente que conozco. Por ejemplo: los músicos de la orquesta que dirige mi padre, conocidos, compañeros de secundario y universidad, del trabajo, familiares, compañeros de entrenamiento, etc.
Obviamente, y en provecho de la esperanza, sé que hay excepciones, pero al menos en mi entorno, son las menos.
Una cosa olvidé aclarar, con
Una cosa olvidé aclarar, con mi colega Mariano J, pronto seguiremos difundiendo el disco de esas 2 personas que conocemos, que están grabando su primer disco. Espero que te haya gustado el tema que les pasé.
Quizás seas demasiado
Quizás seas demasiado exigente en los parámetros. No todos podemos ser atletas de elite a la vez que premio Nobel y Mozart, pero un poquito, por insignificante que parezca a los ojos de un profesional de cada disciplina, puede hacer sentir a la persona realizada y feliz consigo misma. Quizás ni siquiera consideren compartirlo con los demás. O quizás tengas razón y tu entorno está formado por una manga de giles.
PD: aclaro que el ejemplo de la señora de 65 años es 67% real, pero bien podría serlo 100%
Hola Tía, ¿Donde puse que
Hola Tía,
¿Donde puse que alguien debía ser atleta de elite o Mozart? Digame por favor así me retracto de mi errónea expresión. No creo que alguien deba ser un profesional necesariamente de nada, de hecho, la profesionalización exagerada a veces redunda en una miopía general del resto de los aspectos de la vida.
Respecto del tema de qué hace exactamente la gente, investigaré más profundamente si el fenómeno que observo es de la gente que conozco o es algo más generalizado, de forma de analizar estadísticas más objetivas que su opinión o la mía.
Por otro lado, no creo que alguien que no cultive estos tres aspectos necesariamente deba ser un gil, como usted dice. Vea por ejemplo que si bien Einstein era un genio de la física, un consumado músico y un gran amante, no creo que haya sido un gil, por no hacer deporte.
Coincido en lo de "cultivar".
Coincido en lo de "cultivar". Ahora bien, el tema es que cada uno de nosotros tenemos distintos valores y por ende le damos distinta prioridad.
Para una persona su valor más importante puede ser su familia, para otra puede ser la salud, para otra el dinero, etc. El tiempo destinado a cultivar estos valores varía en función de lo que "es importante"
Para Platón quizás era el intelecto, la salud y la música, pero para una persona hoy, quizás sus valores pasan por otro lado.
Mariano J., muy buen punto.
Mariano J., muy buen punto. Creo que ahí está la clave. Estoy casi seguro que la sociedad de hoy, de la que habla The Last, perdió sus prioridades. No las tiene. Y como no las tiene, tiende a masificarse con pelotudeces.
A mí no me jode Bailando por un sueño, multiples veces sitado en el presente espacio. No está mal que haya gente que lo vea y se cague de risa, pero me parece que lo malo sería verlo "porque no tengo nada para hacer" o para "hablar de algo en el trabajo mañana".
Pienso que la gente perdió valores, por ende, se encuentran en decadencia instituciones tales como las sociedades de fomento y otras agrupaciones sociales.
Para no perder el punto, estoy 95% seguro que al 90% de la gente le importa un carajo todo. Quiere que no la jodan y tampoco quiere hacer nada. Pero lo que es peor, es que el que tiene ideales y piensa cambiar algo de este mundo "es un gil o un pelotudo que no tiene nada que hacer".
Saludos
PD: gracias por dejarme hacer catarsis.
Estoy de acuerdo en que se
Estoy de acuerdo en que se deben priorizar los valores a nivel personal, ya que es imposible abarcar todo hasta el infinito.
Los valores familiares son muy importantes, quizás de los mayores. Incluso, los valores vinculados al amor (sean familiares o no) y la solidaridad deben ser los mayores. Sin embargo, también hay otros valores, como los vinculados a la pereza, los cuales son prescindibles y hasta censurables.
Creo que las 3 actividades de las que hablé, entrarían en los valores vinculados al "crecimiento personal" si debemos encasillarlas en algo. No considero estas actividades como un fin en sí mismas (no son valores, son simples actividades), sino como uno de los tantos medios que pueden ayudar a lograr un desarrollo pleno y armónico del hombre, el cuál se encuentra formado por mente (intelecto), sentimientos (espíritu?) y cuerpo.
Uno luego sabrá como priorizar y ordenar sus intereses de valores familiares, desarrollo personal, esparcimiento y otras cosas que haga, de acuerdo a lo que considere mejor.
De todas formas, en lo personal, siempre soy partidario de realizar actividades (serias o divertidas) que redunden en crecimiento personal y de los demás, aunque no creo que me salga muy bien.
Yo canto en la ducha, voy en
Yo canto en la ducha, voy en bici al laburo y me la paso en Google averiguando cosas que no sé. Estoy en sus parámetros The Last?
Por otro lado me parece que no es TAN necesario cultivar los 3 aspectos. En mi opinión, que te interese uno y lo desarrolles ya es un logro en un mundo poco constante.
PD para Mariano J: Cuidado con lo que cultiva
PD para La Tía: ¿Por qué insistir con una señora mayor que hace pilates, va a un grupo de lectura y canta en un coro? Usted, es la que al dar ejemplos con gente grande presupone que los viejos no pueden hacer algo a la perfección. Lo dejo a su criterio
Mi criterio es exactamente
Mi criterio es exactamente todo lo contrario. Podés releer el post donde los "adolescentes" del blog bardean a los viejos que no saben usar una computadora. O ir a un grupo de interpretación de textos.