Las virtudes incompatibles
A medida que el hombre hambriento de perfección adquiere las habilidades que lo van acercando a la excelencia, comienza a volverse un ser humano inestable. Como si fuera una pila de libros que acumula conocimientos, a medida que crece en altura su equilibrio se va debilitando y se torna más propensa a caer.
Vamos a los ejemplos, ya que noto al lector con la boca muy abierta, sin contar a ese otro que ya se ha dado a la fuga.
Podemos considerar a la reflexión como una virtud. A medida que mejoramos nuestras capacidades reflexivas, sin embargo, vamos deteriorando otras virtudes igualmente deseables, como la sencillez o la espontaneidad. Quiero decir que, a medida que nos volvemos más y más reflexivos, también nos volvemos más insoportables: preguntas sencillas como si vamos al cine o no, se vuelven casos de estudio y, obviamente, de reflexión, que nos llevan a un paseo histórico y filosófico, desde los griegos hasta los sabios contemporáneos; para cuando nos hemos decidido, la película ya no está en cartel.
Tomemos otro caso: la independencia. A medida que cultivamos nuestra independencia, una virtud, construyendo pacientemente la sabiduría, el valor y los recursos que le den sustento, vamos perdiendo otros virtudes, como la solidaridad, la generosidad o la empatía. Nada de favores, ayudas, compromisos, dependencias, riesgos ni nada que comprometa nuestra autodeterminación y nuestra soberanía. Por supuesto, los casos expuestos funcionan exactamente a la inversa.
De esta manera podríamos seguir durante horas. No digo que no lo hagamos, sino que sí lo hagamos pero entre todos, por lo que los invito a sumar a ustedes, hombres y mujeres virtuosos, sus propios casos, que deben sufrir a diario.
Un detalle muy interesante surge a propósito de una Ley de Murphy: las miserias no se contradicen y uno podría tenerlas a todas juntas.
En la foto, la reconocida Piedra di Caldani, célebre por el dilema que representó la resolución de su ecuación asociada durante siglos. Hace sólo unos años, el célebre físico-químico Don Vivo Caldani dio con su solución, luego de novedosos métodos matemáticos concebidos a orillas del Río de la Plata. Claro ejemplo de que la resolución de equilibrios complejos no es imposible.
Como conclusión, creo que no es imposible alcanzar todas las virtudes simultáneamente, como no es imposible, físicamente, apilar todos los libros de la tierra sin que caigan.

Hay 'La virtud' y 'Laaaaa
Hay 'La virtud' y 'Laaaaa virtud' - (Lionel Hutz, abogado, 1996)
El problema de la profesora
El problema de la profesora era demasiado simple, no tenía gracia.
Buenísimo, me tengo que
Buenísimo, me tengo que loguear para aprobar mi comentario.
Acumular virtudes es bueno,
Acumular virtudes es bueno, pero quién dijo que debemos llevarlas al extremo?
La virtud extrema es aburrida. Lo que es perfecto es insoportable. Todo lo extremo es malo…
En los extremos las virtudes se vuelven incompatibles.
El perfecto equilibrio es un imposible, peroooo lo imposible es lo que anhelamos.
El ser humano es incomprensible.
Yo creo que si es posible
Yo creo que si es posible alcanzar todas las virtudes simultaneamente, aunque no creo que en vida...!
Pero qué vivo... yo también
Pero qué vivo... yo también creo que es posible alcanzarlas... en un capítulo de los Halcones Galácticos!