La negociación a la hora de tener hijos

Pillow Fight 2008

Como introducción a este artículo, mencionaré algunas obviedades. Para que la negociación en la pareja a la hora de tener hijos sea posible, antes debe existir la negociación en la pareja y, antes, la negociación y la pareja.

Suponiendo lo anterior, existen muchas razones por las cuáles una pareja no podría ponerse de acuerdo sobre el tema de los hijos: por qué, cómo, cuándo, etc. Nos centraremos en el caso del cuándo.

Las parejas que poseen aproximadamente la misma edad tienen un desequilibrio de edades a la hora de su período de fertilidad: mientras que las mujeres comienzan a ‘pasarse’ a los treinta y pico, los hombres pueden aguantar una o hasta dos decenas más.

Esta triste situación es, a mi modo de ver, una gran injusticia que padece el género femenino. Una más. Ya bastante tienen con sus trastornos hormonales o con las dificultades a la hora de realizar actividades como correr.

Lamentablemente, el factor tiempo presiona sobre la mujer y ésta se ve obligada a presionar sobre el varón, quién, finalmente y luego de escapar durante años, debe elegir entre dos estilos de vida irreconciliables. No sólo se trata del hijo, sino también de su [hasta ahora feliz] vida.

Sujetos como el Licenciado Barón sacan máximo provecho de la situación. Fuentes altamente confiables, que lo frecuentan en las parrillas de Costanera Sur, lo citan de la siguiente manera: “para mí esta injusticia se resuelve de manera muy sencilla: cuando ella quiere tener un hijo la dejo y busco otra más joven; de esta manera, el ciclo se repite hasta mis sesenta años cuando siente cabeza con una bonita treintañera”.

Por otro lado, sujetos como The Last, más comprometidos, optan por una negociación más tradicional, aunque jamás abandonan la técnica soviética: arrancan su negociación desde una cifra ridículamente alta (se habla de unos cincuenta años) para obtener luego el máximo provecho al hacer sus concesiones.

Pocos son aquellos que, noblemente, se entregan a la procreación festiva y descontrolada.

Las mujeres, por su parte, tienen su propias armas a la hora de conseguir sus objetivos evolutivos. Bien lo sabemos. Juegan a su favor, por lo general, dos teorías, ya clásicas en ciertos círculos, surgidas de los filósofos que contribuyen a este blog y de sus círculos cercanos:

  1. La ‘teoría del 50%’ sobre la que volveremos en un artículo posterior (invitaremos a exponer a su creador/divulgador o le solicitaremos autorización para hacerlo nosotros mismos).
  2. La ‘teoría del noviazgo por negatividad del costo beneficio’ conocida popularmente como ‘teoría del noviazgo por achanchamiento’. Uno de sus padres doctrinarios no es nada más ni nada menos que el Licenciado Barón, por lo que lo invito públicamente a que la exponga ante nuestro masivo público.

Las estadísticas demuestran que por aplicación sistemática de estas dos teorías y muchas otras (y no sólo teorías, sino también mañas y artilugios) las mujeres no sólo consiguen equilibrar la injusta balanza del reloj biológico, sino que la suelen torcer a su favor con una increíble habilidad persuasiva.

Es extremo el tristemente célebre caso del embarazo inducido, generalmente por simple embauco del hombre, quien fácilmente cae en las redes del instinto (“por una vez no pasa nada”), de la confianza (“ya tomé las pastillas”) o de la ingenuidad (“usá éstos que tengo yo”).

Este último caso particular es un gran tema a profundizar en este salón del conocimiento. Propongo a las lectoras cuyas amigas sean hermosas, traicioneras y aprovechadoras, que nos cuenten los casos de este tipo que hayan escuchado, vivido y presenciado. Y no lo olviden, les propongo también que me inviten a sus cumpleaños.

4 Comentarios

All you need is love!

All you need is love!

Querida amiga hippie, te

Querida amiga hippie, te insto a que dejes de generar antipolémica.

Por otro lado, no quería dejar de preguntarte para qué se necesita amor, solamente. Como bien nos instruyó Thelonious, para tener hijos alcanza con mucho menos.

Entre una frase mía y una de

Entre una frase mía y una de Lennon... me tendré que traicionar. Ni hablar que marketineramente incluso, es mucho mejor la frase "All you need is love", que "Para tener hijos basta con ponerse en pedo" pero bueno,igualmente voy a tratar de componer un tema con ese título.
Respecto a la nota, la frase “usá éstos que tengo yo”, la escribió el mismísimo Lucifer.

Por qué muchas mujeres

Por qué muchas mujeres jóvenes se casan con hombres mayores. Por qué las adolescentes se embarazan. Por qué las parejas tienen menos hijos.

Más información sobre el tema:
http://www.perfil.com/contenidos/2011/10/10/noticia_0012.html