La ‘Teoría del 50%’


Figura 1. Exponente y ejemplo. Condoleezza Rice: "Llegás a retroceder esto y te dejo".

Se asegura que SebastiánE es un gran médico, aunque dicho título no se ha podido comprobar fehacientemente. Creador o divulgador nato, ha predicado la medicina occidental adonde sea que ha ido y ha promovido otras grandes creaciones como las zaparranas, el secado de indumentaria al pasto y la ‘Teoría de la intocabilidad de la hermana’.

Ante las fracasadas gestiones para que SebastiánE (1), creador o divulgador de la famosa ‘Teoría del 50%’, exponga los puntos salientes de la misma, procederemos a hacerlo nosotros mismos en su nombre, directamente. El saber no puede esperar.

La ‘Teoría del 50%’ es tan simple como potente. Al comenzar una relación amorosa, tanto el hombre como la mujer poseen un 50% del poder total que caracteriza a la relación. Dicho porcentaje constituye un equilibrio saludable para la relación, ya que ninguno puede avasallar, dominar, manipular al otro y, con ello, comenzar a corroer los cimientos de la flamante relación.

Comenzada la relación, las fuerzas de la naturaleza se liberan y el frágil equilibrio del 50% empieza a ser objeto de numerosas y potentes fuerzas encontradas. En particular, el factor principal de tensión se sintetiza en la Máxima N°1, columna vertebral de la Teoría:

Máxima N° 1

Desde el mismo instante en que la relación comienza, la mujer comenzará la laboriosa e incansable tarea de absorber el 50% del poder que aun no posee y que se encuentra en manos del hombre.

La mujer no es un ser malvado por intentar quedarse con todo el poder de la relación. Simplemente es así, está en su naturaleza, en cada uno de sus genes. En este sentido, es muy educativa la parábola del sapo y el escorpión. El cielo es azul, los vampiros necesitan sangre y las mujeres necesitan todo el poder de la relación.

El tema no se agota aquí. La teoría va mucho más lejos y tiene una serie de interesantísimas máximas y corolarios accesorios.

Máxima N° 2

El porcentaje que el hombre pierda a manos de la voracidad de poder femenina jamás puede ser recuperado.

Cuando el hombre cae en la cuenta de lo que está pasando e intenta recuperar terreno, estallan las crisis. El hombre sólo puede mantener su posición actual o ser dejado (ver Figura 1).

Es clásico el caso del hombre que, torpemente, deja de salir junto a sus amigos los días viernes para salir con su novia. Cuando se da cuenta del valor de la amistad e intenta reflotar la salida de los viernes junto a los muchachos, la mujer ya ha plantado bandera en dominios que otrora le pertenecían: “ya no me querés, te aburrís de mí, estás con otra, si nunca saliste, etc.”.

Máxima N° 3

El hombre que pierde todo su poder a manos de su pareja es dejado (a esta altura, justamente) por la misma.

Corolario N° 3.1

Cuando las crisis estallan por luchas de recupero de poder la mujer amenaza al hombre con dejarlo. Si el hombre resiste, es posible que lo dejen. Si no resiste, seguramente lo dejarán, aunque más adelante.

Corolario N° 3.2

La mujer, muchas veces, prefiere un duro con todos, ella incluida, que un blando con todos, ella incluida.

La moraleja es clara. Los furiosos embates de la endiablada belleza femenina, ávida de poder, deben ser resistidos, no tanto por orgullo ni por el sabor de la disputa (que sí, existe), sino por la salud de la relación.

Existen enormes ramificaciones de corolarios que se deducen de los conceptos centrales expuestos, pero no tiene sentido extenderse más en el tema. Además, es hora de que le deje la máquina a mi novia para que pueda chatear con su amiga.

2 Comentarios

Lamento contradecir la teoría

Lamento contradecir la teoría de tamaño pensador contemporáneo, pero llevo años hablando con Locóloga acerca de una relación que nunca tuve. Como asidua frecuentadora del terreno donde se mezclan la hipótesis,la imaginación y el alpedismo que soy puedo decir que para mí esta teoría es
refutable.

Acá hay algo que no se tiene en cuenta, y que tanto nosotras dos -locóloga y yo - como así también uno que vi haciendo stand up en el VH1 sí hemos visualizado. Se trata de La Relación. Un espacio que no es ni del componente femenino ni del masculino de la relación. Es un ente, una cosa, una región, una sección, una parte del país que no conocemos,que no pertenece a ninguno de los dos componentes en particular sino que pertence a los dos al mismo tiempo.

Así que acá la teoría del 50 me parece que hace agua ... porque los porcentajes deberían al menos ser repartidos en 3. Claro está que esta dimensión desconocida,sería más conocida y tomada como bandera por las féminas a través de frases (y cito al del VH1) tales como "a dónde va La Relación?" o "es que vos no hacés nada por La Relación" ...
Lugares en los que nuevamente se puede observar la tercera en discordia presente en cualquier tipo de lazo amoroso establecido entre dos personas.

Por último agregaría, y para que no se me queje el INADI, un interrogante, ¿qué pasa con las parejas donde ambos integrantes son del mismo género? Calculo que alguno naturalmente asumirá el rol de la fémina .... pero bueno,
digamos que no me consta.

Bien, mierda que escribí

Saludos!

Coincido en la existencia de

Coincido en la existencia de lo que llamás "la relación", tal como lo prueban los siguientes artículos:
http://www.merofondo.com.ar/blog/c%C3%B3mo-elegir-un-regalo
http://www.merofondo.com.ar/blog/la-amenaza-la-pareja

Creo que la relación es una entidad independiente, pero me parece que es una entidad que no puede poseer, literalmente, poder. Sí creo que podemos decir que "la distribución del poder entre los miembros de la pareja" es un atributo descriptivo de "la relación", pero no que "la relación" tiene poder.

Bueno, en el caso de parejas del mismo sexo, cada uno suele asumir cada uno de los roles, como bien decís. Pero, entonces... ¿qué pasaría si no lo hicieran? Bueno, en ese caso, la pareja de hombres sería feliz y la pareja de mujeres terminaría con una de las dos (o las dos) muerta.