El problema de siempre

Una pequeña e interesante historia que ilustra bastante bien las situaciones que se dan cuando una persona ve claramente cuál es el único camino posible:

"Sergio Arroyo, el abogado californiano que se hizo archimillonario con los seguros sobre la cosecha, es recordado con admiración por un amigo suyo. Rememora un día, en los primero tiempos, en que la mañana era mucho más feliz que ellos y que los casi dos dólares que Arroyo había reunido les prometían una consoladora comida, por lo que sintió asfixiarse de horror al ver que las arrojaba a un grupo de niños.
- ¡¿Pero qué hiciste maldito loco?! - rugió el compañero de Arroyo.
- No quiero un poco de dinero para hoy, cuando lo que necesito es resolver el problema de siempre...
- ¡Pero hubiéramos podido comer!
- Pero no cenar, ni desayunar mañana, ni vivir decentemente el resto de nuestras vidas, así que ¿para qué voy a hacer esperar a mi primer millón sólo por dos dólares?
No hay duda de que este hombre estaba predestinado a algo grande porque pensaba en grande."

En esta línea de pensamiento, es interesante analizar la película "En busca de la felicidad", basada en un hecho real, protagonizada por Will Smith. En esta película, el personaje de Will Smith se ve sometido a enormes presiones, problemas e inconvenientes como consecuencia de apostar todo lo que tiene a conseguir un empleo para el que debe estudiar y competir, mientras cuida a su pequeño hijo y vive en la calle.
Para cualquier observador, es imposible no pensar: "la vida de este tipo es un desastre, un verdadero caos". Sin embargo, desde la óptica del personaje de Will Smith, el pensamiento seguramente era: "mi vida es muy simple: hay un sólo camino y es este".

Próximamente, más cine para pensar.