Despejarse en vacaciones

In the vacation

“Cambiar de tema es una forma de descanso; no hacer nada, en cambio, no siempre lo implica” decía el siempre sospechado Doctor Sirkin. Esta máxima puede llevarse a los más oscuros rincones de la vida humana, por lo que hoy examinaremos uno de ellos: las vacaciones.

Muchas personas arruinan sus vacaciones repitiendo comportamientos de su lugar de origen. De este modo, llevan la misma vida, sólo que en vez de hacerlo en Buenos Aires lo hacen en la hermosa Bariloche.

De lo anterior se deduce que un cambio de hábitos en la misma ciudad de origen, Buenos Aires por ejemplo, puede ser más relajante que un traslado de vida a 1600 kilómetros.

El concepto general de la solución sería hacer cosas de una manera diferente, preferentemente de una manera relajada.

Quizás el lector esté de acuerdo con lo expuesto hasta el momento, pero necesite algunas ideas concretas sobre cómo llevarlo a cabo, por lo que a continuación vamos a exponer algunas buenas prácticas concretas.

No usar el reloj. El reloj es la vara con que se mide la producción y, en la práctica, no existía antes de la revolución industrial. Por lo tanto, ¿para qué lo queremos? Dejemos que las cosas fluyan y nos daremos cuenta de que… ¡no pasará nada! La única excepción válida consiste en evitar perder el desayuno de la posada.

No aprender el camino de regreso la nueva morada. La mente organizada tenderá a memorizar el nombre de la calle, el número, las calles “entre”, la ubicación en el mapa, los puntos de referencia, etc. De esta manera mecanizará el proceso y evitará la placentera sensación de perderse sin que eso implique ningún problema, de encontrar el camino cada vez, de conocer lugares no lógicos en la ciudad, etc.

No usar el transporte más rápido. ¿Para qué? Usar el camino más rápido y cómodo, el auto propio o un taxi por ejemplo, nos hará ganar un tiempo generalmente inútil y nos privará de exponernos a un camino que, por lo general, es un camino más interesante, sobretodo si se trata de un camino compartido con otros.

Saludar a la gente por la calle, especialmente si el lugar de vacaciones es pequeño. Esto conducirá a un espíritu sumamente positivo y amigable, además de empujarnos a sociabilizar con los locales.

Hacer algunas cosas inútiles, especialmente si hace tiempo que no las hacemos. Por ejemplo, comprar una foto grupal, jugar a la maquinola saca-peluches, subir una montaña por otro camino, ir a pescar a Necochea, etc. Se trata, por lo general, de situaciones que producen un efímero pero valioso pequeño placer.

Visitar personas desconocidas. Todos conocemos a un amigo de la novia del primo en el lugar a donde vamos, el cual muchas veces nos ha mandado a invitar o, según el caso, nos ha invitado directamente “hace como tres años” en algún cumpleaños. Ir a visitar a esta personas, por lo general, resulta en situaciones gratas y oportunidades inesperadas.

Hay muchas más, pero quizás sea más interesante que los comentaristas agreguen las suyas, de modo que el post se enriquezca con otros puntos de vista.

No quiero dejar de señalar, nuevamente, que todo lo expuesto puede realizarse en la propia ciudad. Quizás lo de no recordar la propia dirección es un tanto difícil, pero puede adaptarse mediante algún simple artilugio.

22 Comentarios

No quiero ser frívolo, pero

No quiero ser frívolo, pero es interesante darse cuenta de que la foto de la nota de contratapa que lee el tipo de la foto la usamos para un artículo hace un tiempo.

Visitar algún tipo de

Visitar algún tipo de atractivo turístico en Buenos Aires que conocen los turístas japoneses y no nosotros.

Hacer algún deporte en el cuál somos un desastre, a modo de "aventura" (está incluido ir a correr por Ciudad Oculta de 1 a 2 de la mañana).

Ir a cursar de oyente cualquier cosa.

Hacernos pasar por empleado público y TRABAJAR...y muchas otras cuestiones fuera de lo común, de eso se tratan las vacaciones!

Pues lo cierto es que me

Pues lo cierto es que me encantaría ir a perderme en Buenos Aires, ya sólo con el nombre parece un sitio de lo más saludable para el cuerpo y el espíritu, porqué no. Me han encantado tus sugerencias, de hecho siempre intento hacer exactamente eso pero es inevitable el compañero maniático del orden que no se presta al juego, con el mapita obligatorio y el reloj a punto... la sabiduría del caos, esas es la mejor, en el orden no encontramos nada nuevo, en cambio en el desorden surge la chispa de la vida, literalmente además.

En ese caso, hay que fletar

En ese caso, hay que fletar al acompañante maniático, ese que además de todo eso también hace una lista de cosas para armar la valija o ir al super! No, no, no, no!!!

Justo ayer pensaba en eso.

Justo ayer pensaba en eso. ¿Hace cuánto que no me tomo vacaciones sin pensar en todo lo que tengo que hacer a mi regreso?

Me sorprendí.

Si eso te representa un

Si eso te representa un problema, quizás deberías hacer menos cosas. Si no, me alegro por vos!

Yo siempre me pierdo en

Yo siempre me pierdo en Buenos Aires, en especial cuando estoy en auto o bicicleta. El problema es cuando uno se mete en lugares un tanto peligrosos en donde los vecinos lo empiezan a mirar con cara de hambre (metafóricamente).

Tengo problemas especialmente con las calles Balbín, Alvarez Thomas y Nazarre. En general cuando miro el cartel y veo alguna de esas calles, se que estoy completamente perdido.

Volviendo a la nota, algunos de los consejos son sólo aplicables en determinados lugares. Por ejemplo, en algunos parques nacionales salirse del sendero podría llegar a ser extremadamente peligroso. Por otra parte, he estado en lugares que la diferencia entre el sol y la sombra son 20º de temperatura. Calcular mal el horario también podría ser bastante peligroso. Pasar una noche sin suficiente abrigo a -5º no es demasiado agradable.

Me ha pasado de volver a la ciudad luego de varios días de vacaciones y que me quede la costumbre de saludar a la gente por la calle. Por lo general o miran para otro lado, o se alejan con desconfianza con cara de "qué mierda quiere este loco".

Muy cierto lo de tener

Muy cierto lo de tener cuidado donde perderse. Yo una vez me perdí en el ramal de tren Haedo-Temperley y les aseguro que no es para nada deseable.

Coincido plenamente con el último párrafo. Por eso sugerí desarrollarlo, preferentemente, en ciudades pequeñas.

La calle Nazarre, clara señal

La calle Nazarre, clara señal de que estas perdido!!

Una vez me perdi por Buenos Aires y de repente estaba en el barrio coreano. Interesante.

¿Hay un barrio coreano?

¿Hay un barrio coreano?

Si, lo hay. no es tan copado

Si, lo hay. no es tan copado como el chino pero existe... no sabria decirte donde queda.

- Barrio Coreano: identifica

- Barrio Coreano: identifica a la zona comprendida entre Avenida del Trabajo, Carabobo, Avenidas Castañares y La Plata, conocida por CoreaTown, barrio coreano, Little Korea o Pequeña Corea, en la cual se asentó en un comienzo la comunidad coreana. En la zona conviven además argentinos y bolivianos.

http://www.barriada.com.ar/flores.htm

Agrego otra idea: Por unos

Agrego otra idea:

Por unos días, no quejarse. Hace muy poco tiempo, en un hermoso bar junto a un hermoso lago, tuve la mala suerte de sentarme al lado de una pareja de turistas que estuvo media hora quejandose entre murmullos de que no llegaba la comida. Finalmente el hombre dijo: "si en quince minutos no viene, nos levantamos y nos vamos". Paráaaaaaa, relajá hermano! a dónde vas a ir? a mirar el lago que ya estás mirando por la ventana? qué apuro tenés? por qué no te distendés y pasás el rato ahora que podés?

Estando en el norte esperé

Estando en el norte esperé una vez 45' para que me trajesen la comida. Y cuando me la trajeron ni siquiera era lo que había pedido. Pedir comida en el norte es siempre una aventura. Lo peor es que al final ya iba tentado y no podía parar de reirme.

En general cuando comés a orillas de un lago hermoso el problema no es lo que tardan, sino lo que te cobran.

Es cierto, lo mismo me ha

Es cierto, lo mismo me ha pasado en Catamarca. Más de una hora fácil. Increíble. Es como si uno hace el pedido y van a comprar las cosas al supermercado.

Buenos Aires en enero es el

Buenos Aires en enero es el paraíso (para los que gustamos de las altas temperaturas). Es como si de golpe, por un milagro de Reyes, desaparecieran los abogados, los judiciales, los niños, los políticos, los empleados públicos (bastante de ellos), los piqueteros, los estudiantes del interior y todos los demás indeseables. Sólo quedan los turistas extranjeros paseando en bicicleta y los subtes semi-vacíos. Realmente da para relajarse tomando una cervecita en San Telmo, caminar por Puerto Madero o sacarle fotos al Cabildo sin que nos peguen un palazo en alguna marcha.

Si quiere perderse en un pueblo, le recomiendo French (300km al Oeste). Pero apúrese, con lo recaudado en la Fiesta Provincial del Puré piensan por fin colocar carteles de calles y números a las casas "así nos van a empezar a llegar las cartas" (sic).

No entiendo lo de saludar a

No entiendo lo de saludar a cualquiera por la calle... comparto la sensacion de quienes los miran extrañados.

Ajam! Una que no se despeja

Ajam! Una que no se despeja en vacaciones!

Va otro: Si no podemos evitar

Va otro:

Si no podemos evitar leer diarios, tratar de que sean los locales. Nos dan mucha información sobre el lugar en el que estamos, especialmente sobre cosas para hacer y sobre temas de conversación con nuestros nuevos amigos los locales.

Una vez leí que la palabra

Una vez leí que la palabra "vacaciones" proviene de "vacatio" que significa vaciamiento. El período de vacaciones debería llevarnos a la instropección del alma y al vaciamiento de nuestras mentes. Es una buena forma de descansar.

Hacer actividades diferentes está bueno. Para mí es mucho mejor si son afuera de Buenos Aires ya que por más que sean diferentes el contexto y lugar sigue siendo conocido.
(Está bueno el enfoque igual de no rutinizarnos estando en bs as)

Una trampa que esconden las vacaciones, es querer hacer todo lo que no se pudo en el año y si cae sin querer en lo mismo de siempre. Agotamiento por superactividad o actividades de poca imaginación. Leer 10 libros, ver 20 películas, sobre entrenar en el gym, escabiar al máximo, etc.

Así como comenta El Otro, prefiero retornar a la morada alternando los caminos, transitando deliberadamente y/o saludando por la calle a los lugareños.

Muy buen punto de vista. Me

Muy buen punto de vista. Me causó mucho lo de "escabiar al máximo". Se ve que sabés de lo que hablás.

Lo de "escabiar al máximo"

Lo de "escabiar al máximo" también me gusto. La pregunta es: Otro, ¿Te causó mucho qué?

Mariano, estoy totalmente de acuerdo. Es su mayoría, los veraneantes intentan hacer todo lo que no pudieron durante en vacaciones por lo que vuelven más limados de lo que estaban! Eso no es descansar....