Cómo limpiar las playas argentinas
Cada vez que visito las playas argentinas, no dejo de lamentarme de lo mugrosas que están. Una verdadera pena, que no hace otra cosa que confirmar la decadencia de nuestra sociedad. Las responsabilidades son compartidas: las autoridades, las personas sucias y las personas limpias que no dicen nada al presenciar un acto de las personas sucias.
Hoy he venido a aportar una solución simple y efectiva.
La Provincia de Buenos Aires, para comenzar, conforma un Comité Evaluador de la Limpieza en las Playas (CELP). El CELP confecciona un criterio de evaluación, mediante el cual evaluará a cada una de las veinte ciudades balnearias más importantes. No es difícil imaginar al menos una veintena de criterios.
En el próximo paso, el CELP procede a evaluar cada una de las ciudades balnearias, les asigna un puntaje y confecciona el Ranking de Limpieza de las Ciudades Balnearias de Buenos Aires o “Ranking de Limpieza” para los amigos.
Ahora viene lo mejor. El próximo año, el CELP publica el Ranking de Limpieza en cada una de las ciudades evaluadas, mediante carteles gigantes, ubicados cada 300 metros a lo largo de la costa, con el ranking mirando hacia ambos lados, aunque de estar obligados a optar por uno de los lados deberá mirar hacia la playa.
En mi opinión, el Ranking de Limpieza debería titularse en los carteles “Ranking de los balnearios y turistas más sucios de Buenos Aires”, dejando expuesto ante todo Buenos Aires ese comportamiento deshonroso. Algunos opinan que esto generaría mucha resistencia, por lo que proponen lo mismo pero en positivo y, obviamente, ordenados al revés: “Ranking de los balnearios y turistas más limpios de Buenos Aires”. Podría conceder este punto.
Los incentivos son claros. Los balnearios y sus sucios turistas son puestos en evidencia y, adicionalmente, se lo motiva tanto a la ciudad como a los turistas a mejorar el presente año, ya que el CELP está evaluando. Semejante anti promoción castiga de manera muy concreta la falta de higiene, a diferencia de los inocuos carteles de “Mantengamos limpio este balneario”.
Adicionalmente, los balnearios limpios son premiados con una excelente promoción que llega a todos los balnearios de la costa, quedando en inmejorables condiciones para ser visitado el año próximo. Además, se refuerza el orgullo de su pueblo y se lo motiva a seguir trabajando en esa línea.
Es innegable que esta solución es efectiva. Sin embargo, no tengo ningún problema en dejarla de lado, a favor de una mejor que aporten los lectores.

Es que pedirle a un sucio de
Es que pedirle a un sucio de tiempo completo que no ensucie en vacaciones, es imposible.
Para para solucion, nada mejor que el escarmiento. y que el castigo aparte de las personas, se lo lleven las ciudades balnearias, y que a las más sucias les corten los recursos. Total, pensá, no hacen nada en todo el año y sólo tienen que cuidar que no se ensucien en 3 meses. El tema es que lo que falla siempre es el control, entonces el castigo no sirve.
Sería mejor controlar a
Sería mejor controlar a quienes tiran basura, cosa que la ley prohíbe, y simplemente aplicar la ley. No vendría mal unos días de servicio comunitario limpiando las playas que han ensuciado.
Coincido con ambos. Creo que
Coincido con ambos. Creo que la opción del Barón es perfectamente compatible con mi propuesta y podrían aplicarse en paralelo.