Belleza tabú
Siguiendo con la política de reciclaje, he aquí una nota que fue publicada en "El Despertador". Obviamente no fue escrita por mí.
A partir de datos surgidos de entrevistas cualitativas y observaciones de campo presentamos la contracara de “la belleza femenina”. Sí, aquella mujer que aparece hermosa, pura, femenina, suave, sutil, divina en los medios enmascara tortuosas prácticas… dolorosas, oscuras, indignas. Sólo mencionaremos tres formas que se espera sean ilustrativas de ese backstage que hay por detrás de mujeres como usted, como yo, como su madre, vecina, hermana, esposa, novia, hija, amante…
Cuidado capilar:
“Salí de la peluquería, lugar en el que se habían halagado la audacia de mi corte… con un diseño tomado de una famosa revista. Con el pelo mojado, caminé por las calles hacia mi hogar, impaciente por mostrarle a mi hermana mi nuevo “look”. El viento secó mis cabellos. Me vi reflejada en los vidrios de los negocios y las ventanillas de los autos. El pelo comenzó a inflarse al son de mi creciente angustia. Llegué a casa y rompí en llanto. Mi hermana intentó, sin éxito, contenerme al mismo tiempo que aplastaba mi voluminosa melena”.
“Mi color original es un castaño oscuro y utilizo para teñirme unos tonos más claros; una peluquera me dijo que parecía un ovejero alemán”.
“Ay gordi, tenés el pelo muy reseco… ¿por qué no te haces un bañito de crema?”
“Uy!!! Oh!!! Ahhh! ¿Hace cuánto que no venís por acá?
“Guauuuu, guau, guau… te quedó divino… ahora sólo te tenés que haces tres baños de crema por día y no te olvides que después de bañarte (con estos productos que te recomiendo y sólo podés conseguir en esta pelu o cualquier otra sucursal) te tenés que poner esta crema para peinar, sécarte con secador, hacerte la planchita y ponerte un poquitito de esta otra cerita para disminuir el volumen”.
Las prácticas de “belleza” nos condenan a hábitos de los cuales no podemos escapar fácilmente… ¿Por qué las mujeres no muestran con tanta superación sus canas? (y los hombres si) ¿Por qué tenemos que usar tintura que nos destruye el cabello? ¿Por qué una vez que tenemos el cabello destruido tenemos que aplicar nuevos formatos de “belleza” para sanarlo?
Depilación:
Que aquellos que no lo sabían se enteren que las mujeres se quitan vellos de: cejas, bozo (sí señores, barba y bigote), axilas, cavado, cavado profundo (ejem), piernas... y seguro me estoy olvidando algo… como la zona del sacro (uhhh). Los métodos son diversos y todos traen secuelas psicofísicas a corto, mediano o largo plazo; los más usados son: cera depilatoria, se unta caliente, se espera el enfriado y se retira de un tirón. Rasurado, y no hay mucho que aclarar. Decoloración, esto en realidad es una simulación… la idea es dejar el bello muy rubio para que pase desapercibido; con 20` de agua oxigenada y polvo decolorante basta. “Pinza de depilar”, sí, pe-lo por pe-lo. Depiladora eléctrica, que básicamente es una picana que en vez de descargar electricidad te quita los pelos… Ah! Y la depilación definitiva laser o electrólisis… que de definitiva no tiene mucho.
“Estaba depilando mis axilas con la cera que recalentaba sobre la hornalla. La coloqué, sobre la superficie a depilar y en un descuido bajé mi brazo, la cera se enfrió y no lo pude levantar. Fue una experiencia traumática ya que era la primera vez que me depilaba. Acudí a mi madre para que juntas tirásemos con todas nuestras fuerzas de aquel trozo de cera. Mi axila sangró y yo me puse a llorar, prometiendo que jamás volvería a someterme a semejante práctica… luego, no se cómo retomé el hábido… mis axilas ya no sangran porque creo que ni piel tengo allí; más bien es como una especie de cuero mal curtido, pero sin pelos!”
“Sábado por la noche, depilé mis bigotes y olvidé ponerme la crema para evitar irritación. Mi rostro estaba tan colorado que ni el maquillaje lo escondía. Unos chicos preguntaron el motivo de semejante metamorfosis y tuve que decir que me había agarrado a piñas… todavía me pregunto cómo me creyeron”.
“Decidí hacerme la depilación definitiva en las axilas. Tomé -tal como me lo sugirieron- diez sesiones de láser… y los pelos seguían allí. Como pagué una fortuna y en vez de depilarme podría haberme comprado una moto, reclamé y me dieron diez sesiones más. Los pelos seguían allí. Le pedí a mi hermana que no se depile las axilas en una semana para comparar la tasa de crecimiento de mis pelos… (perdón por la cantidad de veces que repito la palabra “pelo”) y no había diferencia… A punto de convertirme en una mujer radioactiva por la cantidad de láser que recibí, volví a quejarme con amenaza de carta documento. Pues me dieron más láser… y los pelos siguen allí… estoy buscando un abogado.”
Este tipo de prácticas son ancestrales… las pinzas de depilar se encuentran por ejemplo en el registro arqueológico de las áreas de influencia del Imperio Incaico… pero éstas pinzas eran para las barbas de los hombres!!!!!
Piel:
Sequedad, celulitis, várices, flacidez, pelos encarnados, acné son cosas prohibidas. La ropa apropiada, deporte, maquillaje, bronceado, cremas y otros tratamientos cuyos nombres exceden cualquier tecnicismo son soluciones paliativas… ¿Soluciones? ¿Es que acaso son problemas? Sí, porque no cuajan con las imágenes mediáticas. Entonces las mujeres tenemos que hacer lo posible (en el tiempo que nos queda después de trabajar y ocuparnos de tareas domésticas que no siempre son repartidas en iguales partes con los otros miembros del grupo familiar) para competir con la “piel photoshop”…
“Cuando me enteré que existía una crema autobronciante me sentí realmente plena. La podía utilizar en cualquier momento del año, era fabuloso. De esa manera mi celulitis no se iba a notar fácilmente. Entonces la coloqué especialmente en mi rostro. Lamentablemente la aplicación no fue del todo uniforme: la cara me quedó de varios colores de la gama de los naranjas y para emparejarla recurrí a la cama solar, cuya intensidad fue demasiado violenta y me dejó una quemadura de primer grado. Fue el bronceado más caro de mi vida.”
“Una amiga me comentó que con cremas podía disminuir la celulitis… entonces me froté energéticamente durante un par de semanas, causando pequeñas roturas vasculares en mis muslos. Ahora tengo que ir al especialista en várices para solucionar este nuevo problema”.
“Para disimular las arrugas de mi rostro siempre procuré estar bronceada. En estos últimos años, ahora se habla del `foto-envejecimiento` producto de la exposición solar. Entonces pedí un préstamo para hacerme un `lifting cosmetológico` porque mi marido quiere cambiar el auto y no nos alcanza para el `lifting quirúrgico`”.
Bien… ¿Cómo cambiar estos paradigmas cuando ya hay un mercado tan desarrollado y pujante como el de la “belleza corporal? Las leyes del capitalismo alimentan las imágenes de los medios… y éstas nuestros modelos de belleza… y Tinelli tiene mucho rating… y la gente compra revistas con mujeres irreales… y…
Joan Van Der Onzenn
Creo que hay cosas que los
Creo que hay cosas que los hombres no queremos saber. Y mucho menos después de desayunar. Pero bueno, tenemos la capacidad de olvidar fácilmente estos detalles.
Por otro lado, a raíz de las excusas esgrimidas por la autora para "Mi rostro estaba tan colorado que ni el maquillaje lo escondía", se me ocurre un artículo que extienda las excusas disponibles. Agrego algunas:
La pregunta sería si estas excusas o las de la autora realmente van a salvar nuestra imagen.
Parece que Joan Van Der
Parece que Joan Van Der Onzenn tenía turno con la podóloga, se olvidó el final del texto. ¿O era en fascículos coleccionables?
Por donde comenzar... Me
Por donde comenzar...
Me gustaría que la autora se haga presente para poder preguntarle un par de cosas. Esperaré.
Es muy tierno de su parte Señor Barón el compartir todo el sufrimiento que acarrea el ser mujer y querer pertencer a esta sociedad de mierda que nos lleva a realizar todo tipo de torturas en nuestro cuerpo en pos de ser más "bellas".
Cuidado capilar:
En cuanto a la peluqueria quiero decir que no voy. Acudo a cualquiera que se anime a cortarme el pelo, y no es por las razones mencionadas en este artículo sino porque hay algo peor... Las charlas de peluquería. Cualquiera que haya ido alguna vez, aunque no quiera, terminó hablando de los temas más mediocres del mundo sólo para hablar de algo. En otros tiempos llevaba a mi madre para que cumpliera ese rol mientras yo sólo miraba. Hoy ella vive lejos por lo que termino cortandome el pelo una vez por año.
Depilación:
Aunque es de dominio público que la depilación a la española es la peor tortura de todas, me alegra que ahora en este blog se mencione y se detalle con claridad. Así supongo los machos merofondienses nos respetarán, aunque sea un poco.
Piel:
Las cremas no sirven y esa es toda la verdad. No te quitan la celulitis, ni las arrugas, ni nada que se le parezca. Lo digo por haber vivido un tiempo de la venta de estos productos. Algunas mujeres suponen que mientras más cara en la cremita de mejor calidad és, error. En su mayoría son una mentira y ni hablemos de las empresas que utilizan animales para probar sus productos, actividad que aborrezco ya que los pobres no tienen ninguna culpa de que la vieja de la esquina tenga patas de gallo tan pronunciadas que hasta parece que fuera oriental.
Cito acontinuación a la Gran Violencia Rivas dando su opnión sobre los códigos de la belleza.
http://www.youtube.com/watch?v=QqT1d2cJqQc