Ñoquis, Vagos y Atorrantes
Son los calificativos más comúnmente escuchados en boca de los lectores a la hora de citar a los ‘contribuyentes’ no contribuyentes de este blog.
Los lectores se preguntan: ¿de qué otra manera llamar a alguien que, descaradamente, se suma a un grupo de escritura y elige, como forma de participación, no escribir?
De seguro, estas personas se han llenado la boca decenas de veces hablando del infinitamente poco productivo empleado público. Y ahora, en un acto que no puede ser calificado de otra manera que de hipócrita, incurren en lo mismo que a viva voz siempre criticaron: cobrar jugosas sumas a fin de cada mes a cambio de no hacer ni escribir absolutamente nada.
Son riesgos son claros.
Nuestra capacidad moral para predicar un nuevo y superior escalón de sabiduría se ve seriamente afectada ante semenjantes desajustes éticos.
Los rumores sobre problemas internos en nuestro blog corroen la confianza de los cientos de miles de lectores, quienes, un poco asustados, se preguntan si deberían seguir visitando nuestro blog y confiando en esta sabiduría no convencional que proponemos.
Los inversores no dejan de hacer sonar nuestras líneas rotativas, preocupados por los fundamentals económicos de este blog, mientras las cotizaciones públicas caen en picada desde hace semanas.
La lista de consecuencias adicionales que se desprenden de los puntos anteriores puede imaginarse fácilmente.
Es por ello que los insto a que revean su reprochable proceder ya que de otra manera deberé ceder a las crecientes presiones que me exigen una única cosa: que los eche a patadas a todos.
Ah bue.Le recuerdo, Sr. El
Ah bue.
Le recuerdo, Sr. El Otro, que los términos de mi contrato incluían expresamente la provisión por parte de la dirigencia del clú, digo, del blog, de una morocha torneada y 4 duendes para facilitar mis tareas inspirativas; condiciones que, como es de público conocimiento, no se han cumplido aún.
En ese caso, y de persistir la amenaza de echarnos a patadas, me veré obligada a publicar algunas de mis loadas investigaciones robadas de rincones ajenos.
Será justicia.
(si aparece la morocha o alguno de los duendes, por favor considérese disculpado.)
Es timada la tía: le recuerdo
Es timada la tía: le recuerdo que la morocha torneada estaba sujeta a la escritura de al menos un artículo mensual y a pertenecer al sexo masculino.
Respecto de los duendes es cierto, pero la inacción de los contribuyentes, tanto a nivel laboral como reclamativo, ha aportado (por o decir ha sido cómplice y coresponsable) de este mínimo incumplimiento.
A nuestra defensa, debo aclarar que los que cumplimos los requisitos ya estamos disfrutando de nuestras respectivas morochas torneadas y, que, en un gesto de grandeza, hemos donado los duendes a instituciones de bien público.
Paralelamente, me resulta sorprendente su insistente reclamo sobre la morocha. Tenía cierta información, fundada sólo en una serie de rumores de pasillo, de sus fantasías homosexuales, pero esto me ha tomado por sorpresa.
La insto a que retome sus labores. De lo contrario, que Dios, la Patria, El General y los miles de lectores se lo demanden.
Es taimado el Otro: ya lo
Es taimado el Otro: ya lo dijo María Antonieta de Luis (fecha desconocida - 1789)
"A falta de baguette, buenas son las tortas"
(si todos tienen, por qué yo no?)